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Cultura

LONDRES

Más de 8.000 personas anónimas serán objetos de arte en el pedestal vacío de la céntrica plaza londinense; la acción tendrá lugar durante cien días el año que viene

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«¿Qué haría si durante una hora pudiera subirse a un gigantesco pedestal y convertirse en objeto de arte en la plaza más céntrica de Londres, atestada de turistas». Esta pregunta ha sido lanzada al vuelo a los ciudadanos en el nuevo proyecto artístico seleccionado para exhibirse en Trafalgar Square. La propuesta del escultor británico Antony Gormley implicará que miles de personas se suban al cuarto pedestal de la céntrica plaza y ejerzan de estatuas humanas durante las 24 horas del día -por relevos de una hora cada uno- durante 100 días consecutivos.
La propuesta artística se desarrollará el próximo año, cuando venza el plazo de la obra que actualmente ocupa el plinto históricamente vacío de Tafalgar Square, una escultura de cristal del artista alemán Thomas Schutte. Requerirá de un total de 8.760 personas, que serán seleccionadas mediante sorteo entre todos los interesados. Cada participante tendrá un día y una hora asignadas.
La idea es demostrar que los nobles pedestales no están sólo reservados a insignes personajes históricos, también los pueden ocupar las personas corrientes y molientes. «A través de la elevación al pedestal, el cuerpo humano se convierte en una metáfora, un símbolo, y nos permite reflexionar sobre la diversidad, la vulnerabilidad y el individuo en la sociedad contemporánea, algo que es especialmente pertinente en el contexto de Trafalgar Square, poblada de estatuas de héroes militares de la historia británica», explicó Gormley.
El lugar de un rey
El cuarto pedestal de Trafalgar Square, situado en la esquina noreste, estaba destinado, al igual que los otros podios de la plaza, a sostener la escultura de un personaje ilustre, en este caso el rey Guillermo IV, pero los fondos no alcanzaron para erigir la estatua. Tras permanecer siglo y medio desocupado, finalmente en 1999 las autoridades londinenses vieron en el plinto desocupado la oportunidad de exhibir arte contemporáneo a través de obras temporales.
Dejando de lado las consideraciones habituales ante este tipo de representaciones (¿es esto realmente arte?), el proyecto de Bromley está llamado a convertirse en un fascinante experimento antropológico. Y genera miles de preguntas: ¿Qué hará una persona anónima ante la oportunidad de disfrutar de una hora de gloria en una plaza visitada por miles de turistas cada día?, ¿se mantendrá inmóvil o aprovechará para mostrar alguna cualidad artística?, ¿se exhibirá desnuda o vestida?, ¿los más ideologizados aprovecharán para soltar discursos políticos?
El creador del proyecto, titulado 'One and Other', quiere que en el pedestal se escenifique una muestra representativa de la sociedad británica contemporánea. «No necesitamos solamente a los exhibicionistas, también queremos que haya lugar para los desempleados, los ecologistas, las amas de casa, los oficinistas, el actor que interpreta a Shakespeare..., y por supuesto a los artistas extravagantes»; el propio Gormley admite que a él mismo le gustaría posar en el pedestal. Eso sí, a «todos los participantes se les va a dejar que hagan absolutamente lo que quieran en su hora de gloria», según aseguró el escultor.
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