Veolia y el Ayuntamiento de Bilbao ya han hecho cuentas. Alrededor de 19.000 personas se beneficiaron durante el fin de semana de la decisión del alcalde de suprimir el cobro del billete de autobús a Santutxu. Iñaki Azkuna adoptó esa medida tras constatar que el Consorcio de Transportes había dispuesto lanzaderas gratuitas a todas las zonas que quedaron sin servicio de metro por las obras del quinto vagón, a excepción de los usuarios de este barrio bilbaíno, el más populoso, que debían pagar por duplicado.
El propio alcalde defendió de inicio que el gasto que implicaba esta decisión era «absolutamente asumible por el Ayuntamiento». La «bilbainada del alcalde», tal y como la calificó Ibon Areso, concejal de Circulación y Transportes, supuso que el Consistorio dejara de ingresar, cerca de 21.800 euros entre el mediodía del viernes -cuando suprimió el pago- y la noche del domingo -cuando el metro recuperó la normalidad-. El montante se queda pequeño dentro de los números que mueve el servicio de Bilbobus a lo largo de todo el año.
A los 19.000 vecinos que viajaron gratis durante el pasado fin de semana, se suman otros 4.000 que tomaron las líneas 40 y 48 durante la mañana del viernes, la mayoría, usuarios del metro. Fueron los que engrosaron las colas de pasajeros que no desaparecieron en toda la mañana de la Plaza Circular y ahora podrán reclamar a Metro Bilbao el reembolso del billete que ellos sí tuvieron que pagar. Como máximo, el suburbano tendría que devolver a los viajeros 4.500 euros.
Hasta el momento, y según fuentes del suburbano, el personal de ventanilla apenas ha recibido unas decenas de reclamaciones. Todo apunta a que la cantidad a reembolsar será inapreciable si se compara con los tres millones y medio de euros a los que ascenderán las obras de adaptación de la red al quinto vagón. Aunque los viajeros no pongan sobre el papel su indignación de la pasada semana, las cifras dejan claro que las molestias fueron considerables tanto para los usuarios del metro como para los habituales de las líneas de Bilbobus de Santutxu. El '40' y el '48' acapararon el 20% de los viajeros que tomaron algún autobús durante el largo fin de semana.
Desde que el pasado domingo, los máximos responsables de Metro Bilbao y del Consorcio de Transportes -responsable de las obras y de toda la organización extraordinaria que ellas acarreen- se presentaron ante la opinión pública para «pedir disculpas» por el «fallo de comunicación» al que atribuyeron su error, ningún dirigente de ambos organismos ha querido pronunciarse.
No reclamarán
Se desconoce qué ocurrirá con el montante que ha dejado de ingresar el Ayuntamiento. Areso ya avanzó el viernes que la decisión de poner autobuses gratis fue «unilateral y, por tanto, no vamos a reclamarle nada al metro», pero falta por saber si el suburbano o el Consorcio actuarán con el Consistorio del mismo modo que con los viajeros por propia iniciativa. Desde el lunes, los 150.000 usuarios que el suburbano registra diariamente en esta época del año pueden usar con normalidad todas las estaciones de la red. La única secuela de las últimas obras es la considerable reducción de velocidad de los trenes entre el Casco Viejo y Santutxu. Circulan más despacio de lo habitual sobre el tramo de vía sustituido.