Cayetano Rivera quiere aportar algo personal al mundo del toro. Antes, cuando un torero quería dejar su impronta se inventaba un pase, un lance, o en su defecto una arriesgada pirueta. Y a eso se le bautizaba con su nombre. Pero desde el salto de la rana para acá ha habido poca innovación en los ruedos. Ahora viene Cayetano y dice que quiere aportar algo... ¿Una forma de entrar a matar? ¿Un modo de manejar el capote? Nada de eso. Vivimos en la era de la imagen y lo que quiere el torero es cambiar el traje de luces... ¡Por el de bisutería fina!
Giorgio Armani está confeccionando el vestido de torear que lucirá Cayetano el próximo 6 de septiembre en la goyesca de Ronda. Poner a diseñar un traje de luces a un señor nacido y criado en Italia (donde no hay toros y supongo que lo más parecido que han visto a un semental es Flavio Briatore) es como encomendarle un traje de astronauta al gran Tony Ardón, autor de las más ampulosas batas de cola de la difunta Rocío Jurado, y hombre al que considero capaz de colocarle unos graciosos volantes hasta a una escafandra.
No sé si el boceto que se ha publicado será el definitivo, pero mucho me temo que sí. El modelazo en cuestión lleva, según la descripción facilitada por el propio Armani, sutiles (no sé lo que entenderá él por sutiles) bordados de lentejuelas, hilo de plata y pequeños cristales. ¿De Swarovski?, me pregunto. Esta sorprendente innovación me recuerda a la que involuntariamente hacía aquel gran aficionado cada vez que llamaba «calamares» a los alamares, sin que nadie se atreviera a corregirle. Luego vino Rafael de Paula y cambió el color de las vueltas del capote. Pero esto es algo distinto.
Aquí la chaquetilla es más larga de lo habitual (como que parece una americana). ¿Y esos bolsillos, con su tapita y todo, para qué son? ¿Para que el diestro se guarde un poco de pienso por si el toro es reservón y no se arranca? A ver si todavía Armani va a pensar que a un toro se le cita ofreciéndole una galletita, como a un hamster. Y luego está la montera, demasiado napoleónica, y esas zapatillas con pompón... No. En cuanto a la taleguilla, no tengo nada que objetar, salvo que... ¡Socorro! ¿la ha hecho con pinzas? ¿O es sólo un efecto óptico? Y una cosa más: que yo a esos pintureros cordones que la rematan y que (siempre según el boceto) no paran de lanzar destellos, no sé si los llamaría machos.
Total, que Armani en lo suyo será un fenómeno, pero en el tema taurino me da que le hablan del hoyo de las agujas y él se imagina un alfiletero. No creo que Cayetano, que está haciendo una temporada fetén, cometa ningún delito por vestirse en Ronda de esa guisa. Ahora, también le adelanto que esto no llega al Cossío.
Ay, Antoñete, Antoñete... Alégrate de haber nacido en otros tiempos pretéritos porque, tal como anda el patio, hoy te habría tocado ser Antonio 'Chanel'.