Aitor Cotano tenía una cita con la cúpula de ETA junto al cementerio de la localidad francesa de Saint Gaudens el pasado lunes a las tres y cuarto de la tarde. En la mano debía llevar un paquete de galletas 'Chiquilín' para ser reconocido por el terrorista que fuera a recogerle. Esta reunión hubiera supuesto el paso a la clandestinidad del presunto colaborador del 'complejo Vizcaya' y su conversión en miembro 'liberado' -a sueldo- de la organización. Sin embargo, no pudo acudir a la entrevista. La Guardia Civil le detuvo el 22 de julio en Nigrán (Pontevedra).
El encargado de comunicarle los detalles de la convocatoria había sido el jefe del 'complejo Vizcaya', Arkaitz Goikoetxea, ahora también arrestado. En una carta localizada en el domicilio de Cotano en Getxo, 'Dulantzi' enviaba a su presunto colaborador un mapa y le encaminaba hacia el camposanto de Saint Gaudens, localidad del departamento de Altos Pirineos situada 200 kilómetros al este de Bayona. Si fallaba el encuentro del lunes, debía volver a la misma hora ayer u hoy.
La misiva no sólo incluía los datos para que Cotano, alias 'Rumano', contactara con los dirigentes de ETA, sino que trataba de motivarle para dar el paso. «Al final te ha llegado el día», le escribió Goikoetxea. «Al final, tu compromiso, ha llegado el momento de desarrollarte en el nivel más alto. Como hablamos las últimas veces, tu situación es muy grave y nadie puede asegurarte que mañana mismo no entren a buscarte». En este sentido, advertía al destinatario de que «seguir en la calle» sería «tu siguiente aportación errónea y la Organización necesita tu aportación. Como consecuencia de esto los responsables han decidido tu captación, la Organización tiene grandes necesidades en la estructura y ha decidido situarte ahí a ti».
«Hay trabajo para todos»
Arkaitz Goikoetxea informaba a su interlocutor de que una vez que cruzara a territorio francés, «no pasarás de nuevo a este lado de la muga. Por eso, ya que estarás lejos del ámbito de la tortura y a favor de aprovechar tus últimos minutos de legalidad, (ETA) ha decidido dejar en tus manos algunos intentos de captación». Así, instaba a Cotano a que, «sin miedo y sin vergüenza, pero con una gran discreción», intentara reclutar para la banda a diez o quince personas, «mínimo, de ahí para arriba también».
El 'liberado' indicaba a su subordinado que buscase todo tipo de individuos: «Gente quemada, limpia, chollos... es igual, hay trabajo para todos, eso sí, intenta no preguntar sólo a las chicas que ya nos conocemos, ja, ja». Aitor Cotano tendría que llevar a Francia los nombres de aquellas personas que hubieran aceptado colaborar con ETA.
Además, en la misiva se le daban instrucciones para acudir a la entrevista con seguridad. La primera indicación era trasladarse a una casa «limpia» (no vigilada por la Policía), donde debería permanecer oculto hasta el día de su viaje a Saint Gaudens. «Tienes que asegurarte que vas limpio a la cita y para eso sería mejor que estuvieras unas semanas encerrado, eso sí, para eso la casa tiene que estar limpia, cuando entres en la casa deberías entrar limpio y mientras estás allí deberías estarte quieto, ni notas, ni ningún tipo de comunicación con nadie, si no enchupinarse (esconderse) no valdrá para nada», indicaba el jefe del 'complejo Vizcaya', que aprovechaba para advertir a Cotano de que podría haber «una 'ekintza' potente» en Getxo, en referencia al atentado contra la Ertzaintza previsto para el 31 de julio, durante la festividad de san Ignacio. «Creemos que podría haber detenciones como consecuencia de esa 'ekintza', así que si oyes algo así enchupínate enseguida, no nos arriesgaremos por unos días», le aconseja.
«Caña al enemigo»
Goikoetxea recomendaba también a su supuesto colaborador acudir a la cita francesa con «dos modelos de ropa pija (uno puesto y otro en la mochila), otro para el monte y otro para estar en casa». «El dinero todo lo que quieras llevar, eso será para ti, para tus caprichos -añadía-. Puedes llevar también ordenador, pero cuidado con la tarjeta wifi si el ordenador está a tu nombre, quita o cámbialo si puedes. Y cómo no, llena la mochila de ánimo y esperanza». «Caña al enemigo y siempre con la sonrisa en la boca, cuídate mucho y no te dejes atrapar», concluye el jefe del 'Vizcaya'.
Aitor Cotano, de 24 años, fue detenido en la operación en la que se capturó a Arkaitz Goikoetxea y se desmanteló, al menos en parte, el 'complejo Vizcaya'. Está acusado de conformar junto al huido Asier Borrero, 'Arrano', e Iñigo Gutiérrez, 'M.A.', un comando etarra denominado 'Hegoak', grupo satélite del 'Vizcaya', que operaba a las órdenes de Goikoetxea y Jurdan Martitegi.
A Cotano se le imputa el traslado desde Francia de la furgoneta bomba empleada en el atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Legutiano (Álava), que costó la vida al agente Juan Manuel Piñuel, y la intervención en la colocación de la bomba en la comisaría de la Ertzaintza de Zarautz. También se le acusa de poner sendas bombas en el Palacio de Justicia de Getxo y en las sedes del PSE de Balmaseda y Derio.