Javi Martínez se ha convertido sin duda en el protagonista de la minigira del Athletic en Inglaterra. Este periódico desveló que el club había recibido a principios de año una oferta del Everton por el jugador, que los dirigentes rechazaron de plano. El caso permitió a Joaquín Caparrós elogiar a continuación los esfuerzos que realiza la junta directiva para mantener a los considerados jugadores estratégicos tales como Llorente, Amorebieta y Susaeta, además de Martínez.
Ayer era el turno para que hablara el protagonista de esta historia, el propio Martínez. Después de la comida de su equipo en Colchester, y antes de tomar el autobús que llevó a todos sus compañeros a Londres a presenciar el Arsenal-Real Madrid, conversó con este periódico. Con un punto de vista muy prudente, el navarro dijo no querer «comentar nada» sobre el asunto. «Estamos en la pretemporada, un momento en el que hay que estar especialmente concentrado. Si ahora no pienso sólo en el fútbol, el trabajo no sirve para nada. Es mejor estar centrado en lo mío y olvidarme de lo otro (la oferta del Everton), que al fin y al cabo no es un tema mío».
Sus lazos con el Athletic son fuertes. Le quedan cuatro años de contrato y está sujeto por una cláusula de veinte millones. Pero además es un jugador feliz. «Ahora mismo ni me planteo irme del Athletic. Estoy 'superagusto' y espero estar aquí muchos años. Es lo que me gustaría».
«Estamos creciendo»
El hecho de que desde la propia junta se le califique como jugador estratégico supone un gran respaldo anímico para él. «Si dicen eso es porque me quieren y me valoran. Coincido con los dirigentes y el entrenador en que hay que mantener a los jugadores porque nuestro mercado es pequeño y somos un grupo joven y en crecimiento».
Si hay algo que ha demostrado Caparrós en el Athletic es que puede dar galones a un juvenil sin que le tiemble el pulso. Es decir, llegado el momento de las decisiones puede optar porque jueguen como medios centros Martínez (19 años) e Iturraspe (18).
El último es la sensación de la pretemporada, el único jugador del filial que ha buscado un hueco entre los profesionales. Martínez dice que su joven compañero tiene una gran ventaja. «Lo que más me gusta de él es su manejo de balón, la soltura con la que lo saca. ¿Jugar los dos juntos? Que nadie tenga miedo a la inexperiencia. Además, si Caparrós cree que debe hacerlo no le temblará el pulso. De todas formas, la competencia es mucha con jugadores como Orbaiz, que está muy animado, Gurpegui y Muñoz».
Estos días Martínez atiende a los repetitivos mensajes que le manda el entrenador. «Me insiste en lo que ya habló conmigo la pasada campaña, que sea más vertical en el juego, que en cuanto coja la pelota me vaya hacia la puerta rival si puedo. Además, me pide ser más pausado a la hora de rematar, porque a veces llegó y el compañero ni ha centrado todavía. Debo aguantar la posición para llegar justo en el mismo momento que el balón».
El paso dado la pasada campaña ha animado a los seguidores. La carencias defensivas se acabaron y ahora sólo queda esperar a una clara mejoría en el ataque, faceta a la que el entrenador presta una especial importancia durante esta pretemporada. «Quiere que juguemos con fluidez en la posesión. De momento, veo al equipo bien y suelto en ataque. Ahora sólo nos queda seguir así en la Liga. Este mes estamos ajustando y engrasando las piezas. Todo marcha bien».