Gangngam es uno de los más de veinte distritos de los que se compone Seúl, la capital de Corea del Sur. Su fama mundial obedece al 'gobierno electrónico', una forma de administración que permite cumplimentar los trámites burocráticos vía Internet o por medio de la televisión. Una delegación de este distrito visitó Euskadi en julio para mostrar las excelencias de su 'e-gobierno'. Osakidetza ha dado un paso más y ha aplicado la tecnología a algo más que a la comodidad de los ciudadanos: a salvar vidas. Precisamente es, en el tiempo que transcurre entre la llamada y la llegada de los servicios médicos, donde se centran los esfuerzos de este programa, pues en sólo diez minutos la esperanza de vida cae el 100% en los casos más graves.
'Emergentziak-Emergencias' es la organización del Servicio Vasco de Salud encargada de realizar la coordinación de las urgencias y la asistencia sanitaria en el País Vasco. Desde hace un año, un equipo ha estado trabajando en un proyecto para informar a la población en general y a aquellos profesionales que pudieran tener interés sobre cómo actuar en aquellos momentos en los que la vida pende de un hilo. Ataques al corazón, atragantamientos, sobredosis, accidentes cerebrovasculares y traumatismos son algunas de las situaciones de riesgo de las que se puede encontrar información en esta nueva página de Osakidetza, presente en la red desde hace apenas un mes.
Paso a paso
Sabedores de que una imagen vale más que mil palabras, los responsables de este servicio propusieron al Departamento de Sanidad utilizar una serie de infografías para describir a los ciudadanos cómo actuar en situaciones límite, en las que los primeros instantes resultan cruciales para la salvación de una vida. La web se dirige al ciudadano de forma sencilla y paso a paso.
Un ejemplo bien claro es el accidente cerebrovascular. Entrando en la página de Osakidetza y accediendo a 'Emergencias', se encuentra información sobre las causas del mismo -vida sedentaria, consumo de tabaco, niveles altos de colesterol, diabetes, obesidad o estrés- y los síntomas: convulsiones, parálisis de brazos y piernas, habla anormal, asimetría facial, desviación de la boca... Inmediatamente reconocidas tales señales, se ha de llamar al 112, explicar la situación y detallar con precisión dónde se encuentra la víctima.
Las instrucciones que da la web detallan que a continuación se debe tranquilizar al afectado, colocarlo en posición lateral en caso de obstrucción de las vías áreas y proceder a la reanimación cardiopulmonar si es necesario. A partir de entonces entran en escena los servicios médicos. El papel de testigo eficiente ya está cumplido.
El modelo se ha inspirado en el sistema sanitario inglés, que maneja gran cantidad de información de autoayuda. «Yo también puedo ser protagonista en mi salud y en la de mis seres queridos», es la idea que está en el trasfondo de la iniciativa que se ha querido trasladar al País Vasco.
Los primeros minutos
«Las estadísticas demuestran que los primeros minutos son cruciales en las emergencias, por lo que el papel de los 'testigos' se antoja fundamental para salvar vidas», afirma Teresa Garmendia, gerente del proyecto y directora de Emergencias. Es el primer escalón en la llamada 'cadena de supervivencia', en la que el familiar, un paseante, cualquier persona, puede desempeñar una labor fundamental de seguir los pasos indicados. El lema que quieren dar a conocer desde este servicio es claro: 'Salvar una vida es fácil. Hacerlo está en tu mano'.
La labor de este equipo no se limita a este reciente proyecto digital. Su primer éxito se remonta al 25 de enero de 2005, cuando un decreto del Gobierno vasco estableció la posibilidad de que personal no médico pudiera manejar desfibriladores tras haber recibido la formación adecuada -cursos de ocho horas que tendrían una vigencia de tres años y sesiones de reciclaje con clases de cuatro horas-. En la actualidad, las 80 ambulancias con diferentes equipaciones y el helicóptero medicalizado con base en Sondika cuentan con este aparato indispensable. Y siguiendo el ejemplo de los aeropuertos estadounidenses, los lugares donde se concentran grandes cantidades de personas, caso del museo Guggenheim o San Mamés, disponen de esta tecnología. Al margen de ellos, Emergencias realiza también una intensa actividad formativa que durante el año pasado incluyó 18 cursos en los que se instruyó a 261 alumnos.
La plantilla del servicio asciende a 63 médicos, 42 enfermeros y 86 profesionales no sanitarios, que atendieron a lo largo de 2007 casi medio millón de llamadas. El total de intervenciones ascendió a 298.675, el 3,56% más que en 2006, de los cuales 66.252 pudieron ser resueltas telefónicamente, el 3,80% más. El recurso más movilizado fueron las ambulancias de soporte vital básico, con más de 100.000 intervenciones, y el helicóptero medicalizado, el medio más espectacular, actuó en 184 ocasiones. Sin embargo, el dato más importante no está entre los mencionados. 33 personas fueron dadas de alta sin secuelas o con daños leves. 33 personas que, como señala Teresa Garmendia, «son personas 'fallecidas' que se han podido recuperar para la vida». Aquí puede residir precisamente la importancia de hacer clic en la web de Osakidetza. Un clic para la vida.