M. C., de origen marroquí y 40 años, tiene un amplio historial delictivo plagado de antecedentes por tráfico de drogas. En la actualidad, a pesar de que sobre él pesaba una orden de búsqueda para ingresar en prisión, el delincuente se encontraba en libertad, según indicaron fuentes solventes. Y seguía sometiendo fechorías.
Una mujer, natural de Barakaldo de 40 años, que ejerce la prostitución de forma regular en la calle Cortes, le ha denunciado por violación. Según el testimonio de la víctima, ella caminaba por la calle San Francisco unos minutos antes de la medianoche del jueves, festividad de San Ignacio, al viernes, cuando fue abordada por un individuo.
Después de una pequeña charla, ambos acordaron mantener un contacto sexual a cambio de 30 euros. Juntos, se encaminaron hacia un descampado situado en las cercanías, concretamente en la calle Olano. Antes de comenzar a mantener relaciones sexuales, la prostituta le pidió que le entregara el dinero por adelantado, a lo que el cliente respondió con un puñetazo.
El sujeto la agarró del cuello y del pelo y la tiró al suelo de un empujón. La abofeteó y la amenazó de muerte mientras la desnudaba. Después, consumó la violación, según detalló la mujer en su denuncia interpuesta ante la Policía Municipal de Bilbao. Tras la agresión sexual, la víctima huyó del lugar y se encontró con un amigo, al que le contó lo ocurrido e incluso le indicó quién era al autor de la violación.
Este hombre se dirigió hacia él y le recriminó lo que había hecho, antes de telefonear a la Policía. Una patrulla de la guardia urbana se desplazó hasta la dirección indicada por el comunicante y detuvo al sospechoso, acusado de un delito contra la libertad sexual.
Vulnerables
Las mujeres que ejercen la prostitución son un colectivo especialmente vulnerable respecto a los delitos contra la libertad sexual. En Bilbao se han dado varios casos de violaciones de prostitutas por parte de potenciales clientes. En mayo de 2001, un magrebí de 33 años, identificado por la Ertzaintza como S.M., abusó sexualmente de una joven de 22 años natural de Sierra Leona después de dejarla inconsciente de un golpe. El agresor también le robó la cartera.
En este caso, la chica se montó en el coche, marca 'Opel Vectra' del que luego sería su violador, y la condujo hasta un callejón oscuro en la calle Juan de Garay, donde se consumó el delito.
En este caso, el agresor sexual también tenía antecedentes y fue detenido por la Ertzaintza a la mañana siguiente de la violación cuando fue a recoger su turismo, que había dejado en la misma calle donde cometió los abusos.