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Sociedad

Recién nacido fallecido en Gerona Segunda muerte en quince días

Expertos mantienen que las situaciones de estrés a las que están sometidos muchos padres y el poco hábito de cuidar a sus hijos les pueden llevar a cometer acciones «incomprensibles»
02.08.08 -

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¿Por qué se olvida a un bebé en el coche?
¿Cómo es posible que unos padres puedan olvidar a su bebé en un automóvil durante una hora sin que ninguno de ellos se percate? El caso del recién nacido que murió el pasado jueves en Olot (Gerona) tras haber sido 'aparcado' en el maletero del coche en un descuido ha conmocionado a la opinión pública. Fue «una terrible desgracia» fruto de un «cúmulo de fatalidades» que terminó en tragedia, explican los agentes que se hicieron cargo de la investigación. Expertos consultados por este periódico van más allá: el escaso hábito en el cuidado de los propios hijos, ya sea por razones laborales o de otro tipo, y el estrés al que están sometidos numerosos ciudadanos pueden llevarles a cometer esas «incomprensibles» acciones. Como de la que fue víctima el pasado mes un niño de 2 años, que murió en la localidad sevillana de Camas de un golpe de calor tras permanecer varias horas encerrado en un turismo. Su padre tenía que haberlo dejado en la guardería antes de ir a trabajar, pero se olvidó y el pequeño falleció, algo injustificable «a no ser que estuviese atravesando un cuadro psicológico depresivo o de ansiedad», señalan los especialistas.
Para la psicóloga clínica Araceli Medrano, «racionalmente» se trata de hechos incomprensibles desde la lógica de la afectividad. «Qué tipo de vida tan estresante estamos llevando los adultos para ofrecerles una buena calidad de vida a nuestros hijos si después cometemos errores imperdonables como dejarles encerrados en un coche», reflexiona.
El sociólogo Javier Elzo subraya que hay padres que «simplemente no saben lo que es un niño». «Hay un problema muy importante de atención a los menores. De hecho, estoy convencido de que son el colectivo más olvidado. Muchas veces, el pequeño no forma parte de la realidad cotidiana de los padres y cuando están con él no saben cómo actuar». Apunta, además, que estos 'despistes' son más propios de los padres que de las madres, ya que están menos acostumbrados al cuidado de los pequeños.
Medrano está convencida de que «vamos a oír muchos sucesos de este tipo durante el verano». «Los padres cambian los hábitos y se relajan, lo que provoca que en muchas ocasiones descuiden el cuidado de los niños». Hace cinco años, otro bebé de año y medio fallecía en Andorra tras permanecer siete horas encerrado en un vehículo. Aunque la psicóloga insiste en que no se pueden juzgar los casos sin conocerlos a fondo, mantiene que este tipo de olvidos o descuidos «no son justificables». «Debemos reflexionar sobre la paternidad responsable. Se supone que lo prioritario en la vida de unos padres son sus hijos».
En el caso del mellizo fallecido en Olot, los expertos sostienen que se produjeron una serie de circunstancias, llámense «malentendidos» o «despistes», que hicieron que los progenitores metiesen al recién nacido -de 25 días- en el maletero.
«Sociedad enloquecida»
«No es que se hayan olvidado del bebé, es que no se dieron cuenta de que estaba allí. Es un problema de atención que suele darse en situaciones de estrés, ansiedad o cansancio. En este sentido, es importante diferenciar entre atención y memoria. Una persona no puede recordar una información que nunca ha interiorizado, por eso lo más probable es que haya sido una equivocación», explica el jefe de la Unidad de Psiquiatría del hospital vizcaíno de Cruces, Iñaki Eguiluz. En cualquier caso, el especialista también señala que la memoria tiene un «alto componente emocional». Es decir, «uno se acuerda de lo que quiere. Por eso siempre debemos priorizar nuestras acciones. Atender a lo que realmente es importante. Y en este caso lo principal eran los niños», añade.
Elzo coincide con la lectura realizada por el psiquiatra. A su juicio, lo ocurrido en Olot es un «desgraciado despiste», si bien reconoce que vivimos en una «sociedad enloquecida donde queremos hacer demasiadas cosas a la vez y no nos paramos a pensar en las posibles consecuencias».
Perder a un hijo es uno de los duelos «más difíciles de soportar», pero si además le añadimos el «factor de culpabilidad» que pueden sentir los padres del mellizo fallecido, la situación se puede volver «insostenible». «Lo que les ha ocurrido es terrible, de lo peor que le puede pasar a una persona. Es evidente que necesitan una ayuda psicológica inmediata para poder afrontar lo que se les ha venido encima -señala Eguiluz-. Lo más probable es que a partir de ahora se vuelquen de tal manera con el otro bebé que tiendan a protegerlo en exceso».
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