Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

113 AÑOS DEL PNV

El líder jeltzale dice, durante el aniversario de la fundación del PNV, que «necesitamos ser menos dependientes» de España, «ahora que parece que vienen mal dadas»

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Urkullu considera que Patxi López sería un lehendakari «dócil y servil a Madrid»
Urkullu se apresta a coger la txapela lanzada por un dantzari en el acto de ayer. / TELEPRESS
Iñigo Urkullu aprovechó ayer la celebración del 113 aniversario de la fundación del PNV para comenzar a minar la imagen del líder del PSE-EE Patxi López. Sin que todavía haya una fecha fijada para las elecciones autonómicas, la formación jeltzale se ha tomado en serio la posibilidad de que los datos que arrojan las encuestas -máxima igualdad entre las dos principales siglas vascas- acaben por confirmarse y los socialistas lleguen a Ajuria Enea, lo que supondría, según el presidente del EBB, que Zapatero tendría un «lehendakari bien domesticado».
Urkullu tomó parte en la ofrenda floral que cada año se celebra al pie de la estatua de Sabino Arana situada en los Jardines de Albia de Bilbao, frente a la sede central del partido, para conmemorar la fundación del PNV. Un acto en el que estuvo arropado por todas las sensibilidades del partido, desde Iñaki Azkuna a Joseba Egibar. En un nuevo intento de evitar cualquier debate sobre fracturas internas y lograr una fotografía de máxima unidad, el presidente del PNV guipuzcoano suspendió la comparecencia que todos los años realizaba en Mutriku también el día de San Ignacio. Unas intervenciones que durante el mandato de Josu Jon Imaz evidenciaban las sonoras discrepancias existentes entre los dos mandatarios.
Superada esa etapa y con unos apretados comicios a la vista, ayer tocó cerrar filas. Asistió la plana mayor del partido, entre otros, los diputados generales de Vizcaya y Guipúzcoa, José Luis Bilbao y Markel Olano; el presidente del PNV vizcaíno, Andoni Ortuzar; el portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka; y varios consejeros del Gobierno autónomo. Como ha ocurrido otros años, el lehendakari no estuvo presente en esta cita.
Fue ante esa audiencia donde Urkullu lanzó su mensaje. Un discurso ortodoxo, sin grandes novedades, pero con un claro objetivo: trasladar la idea de que López sería un lehendakari manejado desde Madrid y de que Zapatero se niega a negociar y mantiene a Euskadi en la «parálisis» porque su única meta es que el PSE llegue a Ajuria Enea.
El máximo responsable del EBB recordó las dificultades que ha afrontado el partido a lo largo de su historia para afirmar ante su militancia que se vuelven a «oír voces» que quieren desplazar al PNV de la «centralidad» y hacer creer a la sociedad que se ha alejado de «los verdaderos problemas sociales».
Mensaje a ETA
Tal estrategia, en su opinión, busca «el trofeo de una Ajuria Enea no abertzale» y cuyo mayor impulsor es Zapatero. Para Urkullu, el presidente del Gobierno central quiere tener un lehendakari «bien domesticado» y «tan dócil y servil a Madrid» como el «delegado del Gobierno». Se trata de una declaración significativa, ya que los dirigentes del PNV siempre han rechazado la hipótesis de que puedan perder las elecciones y han evitado a toda costa mencionar la mera posibilidad de un lehendakari socialista.
Aunque defendió la ley de consulta y la necesidad de que la sociedad vasca defina «su propio futuro», Urkullu intentó demostrar que su partido no se ha «radicalizado» y se refirió a las «preocupaciones» que afectan a Euskadi: la situación económica, la subida de los precios o la carestía de la vivienda. No lo hizo para ofrecer medidas concretas destinadas a paliar estos problemas, sino para dejar entrever que serían menores si hubiese más autogobierno. «Ahora que parece que vienen mal dadas, necesitamos ser menos dependientes de España», subrayó el presidente del PNV.
Asimismo, instó a ETA a que desaparezca. «La Euskadi que ellos provocan es una Euskadi negra y ensangrentada», sentenció Urkullu.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS