
Fotografía de archivo con fecha del 12 de febrero de 1996, que muestra al entonces mediador estadounidense Richard Holbrooke llegando a Sarajevo. /EFE
Las acusaciones sobre Karadzic
El acta de acusación contra Karadzic indica que las fuerzas serbobosnias iniciaron en abril de 1992 una "campaña de limpieza étnica" contra los musulmanes bosnios. Karadzic, que ha estado prófugo de la justicia durante 13 años, también está acusado de haber ordenado la campaña de terror y los asesinatos, muchos de ellos llevados a cabo con bombardeos indiscriminados y francotiradores, contra la población civil de Sarajevo, entre julio de 1991 y noviembre de 1995.
Se le inculpa también de crímenes de guerra por utilizar a 284 soldados de las fuerzas de la ONU como escudos humanos cuando el ejército serbobosnio temía la intervención de la OTAN contra sus posiciones.
La esperada comparecencia de Radovan
Karadzic ante el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), que le acusa de genocidio durante la guerra de Bosnia, no ha dejado indiferente a nadie. El ex líder serbobosnio afirmó ayer que EEUU le había ofrecido un trato por el que se ahorraría el procesamiento por crímenes de guerra si salía del Gobierno. La polémica levantada en torno a sus declaraciones ha obligado al antiguo mediador estadounidense de paz para Bosnia, Richard Holbrooke, ha desmentir esa acusación.
Karadzic, que ha decidido
representarse a sí mismo, aseguró ante el tribunal que había recibido una oferta de Holbrooke en representación del Gobierno estadounidense bajo el cual se retiraría de la vida pública y daría otros pasos mientras que Washington intentaría persuadir a los fiscales para que levantasen los cargos contra él. Holbrooke, por su parte, ha comentado desde Washington que había "cero" verdad en dichas afirmaciones. "Un trato así había sido inmoral y falto de ética (...), obviamente no ocurrió", ha insistido.
Holbrooke ha reconocido que, como ciudadano y enviado especial del ex presidente Bill Clinton, ha negociado la salida de Karadzic de la oficina con el entonces presidente serbio Slobodan Milosevic. "Y para explicar esto a su propia gente, desveló la historia entonces, y la ha adornado durante doce años", ha añadido. El portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Sean McCormack, también ha querido dejar claro que "no se ha hecho ningún acuerdo por el que Radovan Karadzic pudiese haber tenido inmunidad para ser juzgado o arrestado".
"Se me secuestró"
De acuerdo con el procedimiento habitual, en esta primera comparecencia el ex presidente serbobosnio escuchó el acta de acusación, tras lo cual los jueces le pidieron que se declarara culpable o inocente. El ex presidente ha reclamado al tribunal más tiempo para estudiar los cargos antes de hacer el alegato de su defensa por lo que los jueces han dictaminado que el procedimiento se aplace 30 días para reconsiderar su postura. Si vuelve a negarse, se entenderá que se declara 'no culpable'.
Durante esta primera comparecencia, Karadzic ha tenido dos minutos para
pronunciarse. En ese tiempo también ha denunciado presuntas "irregularidades" en su traslado desde Belgrado al TPIY. "En Belgrado se me retuvo de modo irregular, se me
secuestró por parte de civiles que no conozco, no me leyeron mis derechos, ni se me dio acceso al teléfono para que mis amigos no me tuvieran que buscar en hospitales", afirmadó.
Del tribunal que le juzga se limitó a recordar su "opinión": no le concede legitimidad aunque ayer no lo expresó en voz alta; sólo apuntó que no tiene "quejas" en cuanto al trato de los funcionarios de La Haya y tampoco sobre el lugar donde permanece detenido, ya que ha estado "en lugares peores". Cuando intentaó seguir su relato, y tras una hora y cuarto de sesión, el tribunal le cortó.