Euskaltel Euskadi y Caisse d' Epargne fueron fieles al guión y tiraron del pelotón con ímpetu y dedicación. Ambos equipos tenían en Koldo Fernández y José Joaquín Rojas a dos bazas seguras para ganar el sprint, pero el ciclismo no es una ciencia exacta. Entre que el alavés no supo colocarse y el murciano no ha recuperado su pedalada, el triunfo fue para el holandés Reinier Honig. No entraba en las quinielas, pero por méritos propios, por astucia y velocidad en el momento supremo, fue un buen ganador del 63 Circuito de Getxo, que se disputó ayer en esta localidad vizcaína.
El neerlandés dio tiempo al pelotón, que entró muy estirado en la larga recta de Arriluze tras una carrera muy rápida y batallada, disputada bajo un fortísimo calor, que en el tramo final resultó asfixiante. En el grupo delantero entraron los hombres fuertes, entre ellos, los japoneses del Meitan, que al igual que el año pasado amagaron, pero no remataron. También estuvo el batallador David Herrero (Karpin Galicia). El bilbaíno continúa su recuperación y quiere salir a disputar en Burgos, escalón obligatorio para llegar en un punto óptimo a la Vuelta.
Velocidad y tirones
Los 114 ciclistas de los 12 equipos que salieron de Arriluze lo hicieron dispuestos a pelear. Luchaban por el triunfo en la única carrera española de un día que se disputa en circuito y que organizada por la Punta Galea con el patrocinio de EL CORREO, fue fiel al guión. Batalla, velocidad y final al sprint.
Los intentos de fuga fueron constantes. El más relevante loprotagonizaron siete corredores desde el km.50. Aguantaron en cabeza hasta las dos últimas vueltas de las once que los ciclistas dieron al circuito de 16,85 km. para completar 185 kilómetros.
Ese grupo de fugados lo fromaban dos corredores del Caisse d'Epargne, Pablo Lastras y Xabier Zandio; dos del Karpin Galicia, David Herrero y Gonzalo Rabuñal; uno del Tinkoff, Ricardo Serrano; otro del Burgos Monumental, Diego Gallego; y finalmente otro del Euskaltel, Alan Pérez.
Llegaron a tener hasta 4:30 de ventaja sobre el pelotón, pero a falta de dos vueltas, con el sprint a la vista, se fueron dejando alcanzar. Primero cedió el gallego Rabuñal y luego el resto. Los que más se resistieron fueron el burgalés Gallego, Alan Pérez y Zandio.
En el tramo final los saltos fueron a degüello, pero Euskaltel y Caisse no querían perder la oportunidad de ganar. Los japoneses también lo intentaron con Arashiro. El pelotón llegó incluso a fracturarse, y finalizaron al sprint.
Koldo Fernández atacó por la zona de tribuna, pero allí surgió Honig, que por el centro ganó con autoridad.