Las tripulaciones de los pesqueros que faenan en Somalia terminarán la campaña del atún sin protección ante un posible abordaje pirata. España y Francia admitieron ayer la dificultad de poder desplegar este verano una fuerza naval para proteger de los ataques a las embarcaciones que trabajan en aguas del Índico al entender que se trata de una operación de gran complejidad que exige la participación de más países. La ministra de Defensa, Carme Chacón, y su homólogo francés, Hervé Morin, se reunieron ayer en Madrid para ver cómo se puede abordar el despliegue naval contra la piratería en el llamado Cuerno de África, zona en la que se produjo el asalto al atunero vasco 'Playa de Bakio' a finales del pasado mes de abril por parte de un grupo de milicanos somalíes.
Para el ministro galo, poner la operación en marcha antes de octubre -fecha en la que concluye la temporada-, «no es algo sencillo», porque se exigen «medios importantes y coordinación». «Tres meses es un período corto en la escala de las decisiones internacionales. Decir otra cosa sería mentir», se sinceró Morin. Chacón eludió hablar de plazos, aunque confía en que se pueda poner en marcha el dispositivo de seguridad «en el tiempo más breve posible», siempre que se sumen otros socios de la Unión Europea y países con intereses en la zona. «No me dedico a aventurar hipótesis, sino a trabajar por realidades», subrayó.
Ambos ministros consideran «inviable» poder desplegar un operativo de seguridad con la única participación de los gobiernos español y francés. En este sentido, coincidieron en la necesidad de contar con más apoyos para poder dar «seguridad permanente» a los pesqueros y a la flota mercante en un área tan amplia como la del Cuerno de África. «Esta fuerza tiene que ser multinacional. No podemos ser sólo dos en esta cuestión. Difícilmente podremos alcanzar los medios necesarios. No es falta de voluntad, es falta de capacidad», subrayó el titular de Defensa francés.
Morin aseguró que otra de las razones que dificulta el despliegue de un operativo en una región tan «colosal» como la africana es que los buques pesqueros -«al menos los franceses», matizó-, «no quieren desvelar sus zonas de pesca» para proteger sus recursos. Ambos ministros informaron además de que mientras se diseña la fuerza multinacional, se está trabajando para impulsar una misión de la UE en el marco de su política de seguridad y defensa (PESD).
No obstante, este operativo paralelo no se podría poner en funcionamiento hasta dentro de al menos seis meses, según explicó Carme Chacón. En la reunión, también se acordó crear varios grupos para trabajar desde hoy mismo en las iniciativas comunes, como la de la piratería. Morin insitió durante la rueda de prensa en que Francia va a poner toda su «energía» para apoyar a España en su plan contra los piratas.
Perseguir piratas
Pese a las dificultades, ambos ministros destacaron la «rapidez» con la que se ha trabajado desde que se acordó impulsar el proyecto, a raíz del secuestro del buque 'Playa de Bakio' y de un velero francés. Morin recordó que Francia ya tiene medios marítimos militares que operan en otras zonas del Índico, aunque no de manera permanente. Preguntada por si la fuerza naval podrá perseguir piratas, Chacón se limitó a señalar que el objetivo es «la prevención de la lucha contra la piratería sin aventurar hipótesis». El ministro francés, en cambio, dijo que la iniciativa permitirá «perseguir a los milicianos en aguas territoriales con acuerdo del país en cuestión». Chacón añadió que «no está sobre la mesa» la posibilidad de contratar compañías de defensa privadas mientras se despliega la fuerza naval en las aguas de Somalia, zona que calificó como un «mar fallido».
Por su parte, el PNV ha pedido la comparecencia de la ministra en una sesión extraordinaria de la comisión de Defensa para que explique las medidas que va a adoptar el Gobierno central con el fin de «garantizar la seguridad de la flota pesquera del pabellón español que faena en el ïndico frente a la amenaza de los piratas somalíes». Los jeltzales recordaron a la ministra que «la flota se encuentra en plena temporada y, por tanto, soportando un alto riesgo de caer en manos de la piratería como ocurrió con el 'Playa de Bakio'.