Al Athletic le sonrió ayer la suerte. Un gol en propia meta del Lemona le dio la victoria en su quinto partido de pretemporada (0-1), el primero de ellos en Vizcaya. Fue un estreno tranquilo, un amistoso en el que los 'leones', arropados por ocho canteranos y no sin ciertos apuros ante una escuadra de Segunda B, no apretaron el acelerador y se limitaron a esperar el fallo del rival.
El choque formará parte de la memoria colectiva de la familia rojiblanca por ser el primer partido de su historia en el que el Athletic lució publicidad en la camiseta -lució la segunda equipación-. A Joaquín Caparrós le preguntaron después por ello, por la controversia que ha suscitado entre parte de la afición la cuestión, y evitó posicionarse. «Lo importante es que el año que viene hagamos una buena temporada», zanjó.
Un día después de la presentación del equipo en San Mamés no hubo avalancha rojiblanca en Arlonagusia, con más presencia de aficionados del equipo cementero, hinchas que se tuvieron que rascar el bolsillo para presenciar el encuentro -quince euros la entrada para los socios, veinte para el resto y sólo tres para los menores de 16 años-.
Al Athletic le faltó acierto en los pases en la primera parte, en la que cayó lesionado Joseba Garmendia. Una y otra vez sus balones a los delanteros chocaban con la pareja de centrales de los locales, Gurrutxaga y Pereda, soberbios por su solidez. Ésa fue, justamente, el arma que utilizó el conjunto cementero, que con dureza en defensa y buena circulación de la pelota puso en apuros en la primera mitad a los 'leones'. Prueba de ello es que el conjunto rojiblanco no disparó a puerta hasta el minuto 33 -y la pelota no fue entre los tres palos-. Así Etxebarrieta, meta de los locales, tuvo que trabajar menos que Armando, que en un par de ocasiones se vio obligado a salir de su meta para cortar los ataques del Lemona.
«Íñigo necesita tiempo»
Íñigo Vélez, refuerzo del verano, no tuvo el estreno soñado con la camiseta rojiblanca. Según dijo Caparrós, al atacante «le falta ritmo». «Tenemos que darle tiempo y confianza», agregó el técnico utrerano, ilusionado con la vuelta a los terrenos de juego de Pablo Orbaiz. Al final fue la buena fortuna la que le dio la victoria al Athletic, muy mejorado en la segunda parte gracias, entre otros, al empuje de Guarrotxena, canterano de quince años. En un balón colgado al área, un enredo a pocos metros de la portería, Erostarbe se metió el gol en propia meta cuando trataba de desviar.