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Cultura

31.07.08 -

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Dicen que era una persona directa, de sonrisa fácil y poco dada a la grandilocuencia. «Un hombre de hechos y no de palabras», subraya Gontzal Mendibil cada vez que glosa la figura del religioso bilbaíno Pedro Arrupe (1907-1991), general de los jesuitas entre 1965 y 1983. A estas alturas, el cantautor de Zeanuri se ha convertido en un experto en la materia. Autor del musical 'Arrupe, mi silencio', estrenado el pasado mes de noviembre en el Euskalduna, ahora aguarda con impaciencia la representación de la obra delante del mismísimo santuario de Loyola, cuna de san Ignacio, y en una fecha cargada de significado: 31 de julio, festividad del fundador de la Compañía de Jesús. «Además, tenemos previsto llevarla a Roma y también a Tokio, donde Arrupe vivió nada menos que 27 años. Ojalá podamos seguir contando con el Orfeón Donostiarra y todos los demás... ¡Sería lo ideal!», suspira ilusionado.
El compromiso del músico vasco en este proyecto se va reforzando por momentos: ya no se limita a cantar las oraciones y pensamientos del jesuita bilbaíno, sino que se mete bajo su sotana. «Ésa es la gran novedad escénica. No será un actor (Juan Ramón San Isidro) quien interprete a Pedro Arrupe. Yo mismo me haré cargo de esas dos facetas, la cantada y la interpretativa. Y, bueno, debo reconocer que físicamente me parezco mucho menos a Arrupe; sólo en la nariz andamos igual...», bromea Mendibil. No obstante, reconoce que desde el principio se planteó la posibilidad de que él asumiera el papel protagonista, «pero por problemas de logística no pudo ser, yo soy el director y resultaba imposible compaginar todo con la obra aún por estrenar».
Casi 400 artistas
Se espera que la función del jueves atraiga a unas 3.000 personas y se han organizado incluso servicios de autobuses de ida y vuelta a Loyola. La puesta en escena será imponente y durará dos horas y media. «El Orfeón Donostiarra y la Escolanía Araoz-Easo bajarán por la escalinata que está enfrente del santuario, y habrá una plataforma a 90 centímetros del suelo para los actores. Las proyecciones se harán en los dos muros, a izquierda y derecha, por lo que prescindiremos de las gasas que utilizamos en Bilbao. Queremos que sea un espectáculo total de luz, sonido e imágenes». Cerca de 400 artistas (entre músicos, bailarines y actores) sumarán sus esfuerzos para conseguirlo.
La vida de Arrupe pasará por delante de los ojos del público, dividida en los hitos que marcaron su trayectoria. Se hará un repaso completo: desde la orfandad temprana hasta el despertar de una vocación religiosa que le llevó a los cinco continentes; desde su proclama de 'Fe y Justicia' hasta «los encontronazos con la curia vaticana»; sin olvidar su experiencia como testigo directo de la bomba de Hiroshima... Un periplo que contará, entre otras, con música de Händel, Bach, Sorozábal, Frank, Laboa y del propio Gontzal Mendibil. «Era un vasco universal. ¡Y eso se tiene que notar! Por eso cantaremos en siete lenguas. Como curiosidad, ya adelanto que el 'Txoria, txori' se oirá traducido al japonés. Se dice 'Tori yo Tori' y, la verdad, es increíble pero suena a euskera, a todo el mundo le llama la atención». No faltarán sorpresas en la versión musical de la biografía de Arrupe que, por cierto, tenía una excelente voz de barítono.
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