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30.07.08 - 18:35 -

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Tras once años escapando de la justicia, acusado de genocidio y crímenes de guerra cometidos durante el conflicto bosnio, finalmente, el ex líder serbobosnio Radovan Karadzic ya se encuentra en la prisión holandesa de Scheveningen, para ser juzgado ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya.
En esta prisión, situada en la costa del Mar del Norte y en la que, al parecer, presos serbios, bosnios y croatas conviven pacíficamente, 'el carnicero de Sarajevo', dormirá a partir de hoy. Lo hará en una celda de unos quince metros cuadrados con estanterías, una televisión y una mesa, similar a la que que ocupó el fallecido ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic durante los últimos cinco años de su vida. Eso sí, las condiciones de espacio, iluminación e instalaciones de esta celda son superiores a los estándares internacionales, tal y como ha indicado el TPI.
Presumiblemente, Karadzic disfrutará de un ambiente cordial en la unidad de detención del Tribunal Penal para la Antigua Yugoslavia (TPIY) donde convivirá con otros 37 sospechosos retenidos. Según los propios reclusos, en este lugar se olvidan las diferencias étnicas que en el pasado motivaron un fratricidio. "Ya no eres un serbio, un bosnio o un croata, sólo eres un preso", ha asegurado un ex funcionario del tribunal.
Un preso más
Ahora los reos, que son mayoritariamente serbios -aunque también hay croatas y musulmanes-, tienen una lengua común, cocinan platos típicos de los Balcanes, ven la televisión juntos y se entretienen con juegos de mesa. Cada día salen a tomar el aire al patio, donde no se mezclan con los presos holandeses, y también pueden jugar al voleibol, al fútbol y al tenis, o si lo prefieren, a los dardos o al ping-pong.
Pueden, además, asistir a servicios religiosos, recibir clases de inglés y realizar actividades artísticas.Sin embargo, no todo es positivo: en esta unidad algunos reclusos han padecido depresiones y se han producido cuatro muertes, dos de ellas por suicidio.
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