El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, situó ayer el «apoyo a las empresas» como la medida prioritaria del diálogo social, por encima del mantenimiento de la protección por desempleo y de los incentivos para la recolocación de los parados. Sus declaraciones tuvieron lugar en el Palacio de La Moncloa, tras suscribir con rango de gran acontecimiento la 'hoja de ruta' del actual proceso de diálogo social, cuya negociación se abordará en septiembre. En la firma participaron los máximos responsables de CC OO, UGT, CEPYME y CEOE, José María Fidalgo, Cándido Méndez, Jesús Bárcenas y Gerardo Díaz Ferrán.
Zapatero destacó que este tipo de procesos de debate y negociación dan «confianza» para lograr la recuperación económica y la consolidación del Estado de Bienestar. «Un país que es capaz de renovar este compromiso entre empresarios, sindicatos y Gobierno es capaz de lograr lo que se proponga en lo económico y en lo social», dijo tras resaltar la conveniencia de trabajar con «responsabilidad y seriedad».
Un paso más
La 'hoja de ruta' suscrita, titulada «Declaración para el impulso de la economía, el empleo, la competitividad y el progreso social», carece de cifras y de objetivos con fecha. Tampoco desvela las fuentes de financiación de las ambiguas medidas que recoge ni las mesas que se constituirán. Supone simplemente un paso más en el proceso de diálogo social emprendido el 18 de junio, que ha permitido antes de que llegue agosto la anhelada foto de «familia» en la que Gobierno y agentes sociales se muestran preocupados por la crisis.
El escrito cuenta con «enunciados abiertos» que, según el presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, permitirán «abordar todas las materias necesarias para aumentar la competitividad y el empleo».
José María Fidalgo afirmó que el escrito es «una declaración de intenciones y un programa de trabajo». Lanzó un llamamiento a las administraciones públicas para que actúen conjuntamente y reclamó la modernización de los servicios públicos de empleo y una mayor coordinación con la iniciativa privada. Para Méndez, la firma significa la aceptación de «compromisos compartidos» y pronosticó «un trabajo duro y difícil» para cambiar el modelo productivo «algo que no se hace de la noche a la mañana».
Al acto también acudieron el vicepresidente económico, Pedro Solbes; el titular de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho; y la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. No obstante, Rodríguez Zapatero dejó claro que él pilotará el proceso de diálogo social.