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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Vizcaya

DE CUANDO EN CUANDO

26.07.08 -

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Estoy seguro de que alguno de mis lectores que me vio hace unos días viajando en el metro se quedaría un tanto extrañado y con ganas de decirme: «¡Vaya, señor Olmo, tanto hablar de las charlatanas telefónicas del metro y ahora le veo a usted en el metro dale que le das al teléfono móvil. Yo pensaba que usted no había caído en esa tentacion que tanto critica».
Si esto ocurriese, yo podría contestarle que «para una vez que maté un perro, me llamaron mataperros». Porque da la casualidad de que esa vez que utilicé el teléfono móvil en el metro lo hice por unas circunstancias muy especiales que no es preciso detallar. Y sólo lo utilicé un minuto (quizá menos) para dar un recado.
Si alguien me vio (y no digo me oyó, porque no me oyó ni el cuello de mi camisa) observaría que lo hice en un tono de voz baja y colocando la mano izquierda de pantalla para que mis palabras no molestasen ni a los vecinos más próximos. Fue totalmente una conversación privada.
En cambio, los viajeros que yo comento (y sobre todo las viajeras, porque la mayoría son del género femenino) lo hacen en alta voz, como si estuviesen en el cuarto de estar de su casa, y algunas con una voz tan chillona que su conversación la compartimos todos los usuarios del vagón.
Nunca he dicho que me molesten los que hablan por teléfono en el metro. Los que me molestan y las que me molestan son las que lo hacen tan tranquilas y en alta voz, dando la tabarra a sus vecinos. Yo, con aquella breve conversación telefónica, creo que he marcado una pauta que ofrezco a todas las usuarias del teléfono móvil.
Hablen ustedes lo que les parezca bien, amigas mías (y amigos míos, si son del género masculino), pero háganlo en voz baja. Y si su laringe pertenece al grupo de las vicetiples, puede colocar la mano como pantalla y su conversación será totalmente privada. Es la forma más grata de ejercitar su derecho y respetar el de sus vecinos de viaje.
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