Un canto rodado necesita siglos para que el agua borre todas las asperezas de su superficie. Sin embargo, a los Rolling Stones les han bastado unas décadas para que sus caras se llenen de arrugas y estrías. Claro que los británicos han vivido mucho más deprisa. Algunos dirán que ya no están para estos trotes, y con razón: Mick Jagger cumple hoy 65 años, por lo que legalmente el Gobierno británico debería empezar a pagarle la jubilación, aunque lo más probable es que el líder de los Stones, cuyos brincos sobre el escenario son impropios de un digno jubilado, salude a la tercera edad sacándole la lengua. Lleva haciéndolo toda una vida.
Tampoco parece probable que decida retirarse. ¿Lo haría usted con la pensión de 460 euros al mes que le corresponde? No es fácil imaginar a su satánica majestad jugando a la petanca en alguna playa de Levante junto a antiguos trabajadores de una siderúrgica de Sheffield y de los astilleros de Liverpool.
Quizá su confesa adicción al sexo le lleve a apuntarse a algún viaje del equivalente inglés al Imserso, aunque se rumorea que al morritos le gustan algo más mozas. En su lista oficial de amantes aparecen cantantes como Marianne Faithfull y Carla Bruni, además de sus dos esposas, ambas modelos: la nicaragüense Bianca Pérez Macias y la estadounidense Jerry Hall. De las dos terminó por divorciarse.
En cualquier caso, no parece que sir Michael Phillips Jagger (Dartford, Inglaterra, 1943) esté esperando a conocer la cuantía de su subsidio para jubilarse. Se le calcula una fortuna personal de 285 millones de euros, por lo que, si hubiese querido bajarse de los escenarios, habría tardado menos que su compañero Keith Richards en hacerlo de un cocotero.
Los Rolling Stones siguen siendo una máquina de hacer dinero. Su última gira, 'A bigger band', que les trajo a San Sebastián, ha sido la más beneficiosa de su historia. Entre 2005 y 2007 recaudó casi 355 millones de euros. Y es que, a diferencia de la banda más famosa del rock, sus clásicos no han envejecido. 'Satisfaction', 'Angie' y 'Start me up' producen aún el mismo cosquilleo que hace cuatro décadas.
Mick Jagger, padre de siete hijos y abuelo de tres nietos, promete seguir dando que hablar. Cuando no se trata de sus éxitos artísticos, son sus excesos, y si no siempre se pueden recordar sus extravagancias. Filtrarse la sangre es una práctica a la que parece haberle tomado gusto; en 2003 se comentó que utilizaba la picadura de unas avispas tropicales para engordar ciertas partes de su anatomía... Hay que alimentar el mito.
Esta mañana, el servicio postal más eficiente del mundo habrá dejado un sobre en el buzón del señor Jagger. En su interior está el abono para el transporte público que reciben todos los jubilados en Gran Bretaña. Como si un canto rodado necesitara ayuda para dar una vuelta.