Los sindicatos CC OO y UGT designarán nuevo presidente del Consejo Económico y Social vasco (CES) la próxima semana, en sustitución de Antxon Lafont, cuya dimisión, presentada ya a finales del pasado año, ha sido aceptada por el Lehendakari, Juan José Ibarretxe. Si todo transcurre según lo previsto, el cargo será ocupado por José Luis Ruiz -responsable de la fundación José Unanue, de CC OO de Euskadi-, por un periodo de unos siete meses, ya que a principios de 2009 concluye el mandato de cuatro años en el que corresponde a las centrales sindicales la designación de presidente.
Lafont fue propuesto por ELA y LAB para ocupar el puesto, pero la salida de ambas centrales del organismo el pasado mes de junio -bajo el argumento de su ineficacia- lo dejó sin 'soporte' moral para continuar en el puesto.
Lafont ha mantenido una posición muy crítica con el CES desde el mismo momento en que ocupó su máxima responsabilidad, cuando se dio un año de plazo para mejorar su eficacia. No lo consiguió, a su juicio, y terminó presentando la dimisión al lehendakari el pasado octubre, con año y medio de retraso sobre el plazo que se había autoimpuesto. Su situación se hizo insostenible finalmente tras la salida de ELA y LAB, por lo que Ibarretxe aceptó su dimisión, con la condición de que propusiera un sucesor, según informaron fuentes del CES a este diario.
Prerrogativa
Finalmente, tras un proceso interno de contactos, el presidente pidió por escrito la pasada semana a CC OO y UGT que aportaran un sustituto, que ya le ha sido comunicado.
Estas centrales, que tienen tres delegados de los ocho del grupo sindical, no necesitan el apoyo de los otros dos grupos con voto del CES para la designación, dado que el reglamento otorga a cada grupo la prerrogativa de nombrar presidente de forma rotatoria. Sin embargo, su propuesta podría irse al traste si ELA decidiera en el pleno del día 29 acudir a la reunión y votar en contra, dado que tiene mayoría en el grupo sindical. Sin embargo, esta es una posibilidad que los sindicatos citados no contemplan.
El relevo de Lafont cubre una etapa más de la crisis que aqueja de forma crónica al CES, órgano de encuentro que necesitó de tres leyes diferentes para poder echar a andar, ante las diferencias que la patronal mantiene con los sindicatos, especialmente con ELA.
El primer mandato estuvo marcado por el soterrado enfrentamiento de ELA con su primer presidente efectivo, Javier Mongelos, y por las dificultades que todo organismo tiene en su etapa de inicio. El segundo, con Rafael Puntonet al frente, se caracterizó por la estabilidad y la puesta en marcha de numerosas iniciativas y, aunque llegó a funcionar con normalidad, nunca pudo superar las discrepancias entre la patronal y ELA ni el hecho de que las decisiones se adopten por mayoría de cada uno de los tres grupos, lo que da capacidad de veto a estas dos organizaciones.