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Economía

ECONOMÍA

La moderada presencia de la construcción en su estructura productiva ha colaborado también en la contención del paro
26.07.08 -

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El fuerte peso de la industria salva a Euskadi del primer embate de la crisis
GRÁFICO: DANIEL GARCÍA
El País Vasco registró en el segundo trimestre, y por segunda vez consecutiva, la tasa de paro más baja de todas las comunidades autónomas, con un 5,57%, inmune a la crisis que se abate sobre la mayor parte de España. Una posición de privilegio que ha ido acompañada de una significativa creación de empleo, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), y que alcanzó en el periodo abril-junio los 11.800 puestos de trabajo, la mitad de los generados en el conjunto del país.
En los últimos meses, los principales responsables del Gobierno vasco han destacado con insistencia la buena situación de la economía de Euskadi y las esperanzadoras perspectivas que tiene para el futuro, basadas en un modelo económico que presenta notables diferencias con el del resto del país.
La crisis inmobiliaria es, por el momento, la causa fundamental del aumento del paro en España, aunque los expertos temen que en el futuro otros sectores resulten también aquejados de dolencias por el alza del petróleo o la fuerte inflación. En el País Vasco, sin embargo, como nunca hubo 'boom' inmobiliario, esta crisis está pasando desapercibida, por el momento. Solamente se ha dejado sentir en el segundo trimestre en la construcción con la pérdida de 2.800 empleos, pero en los último doce meses presenta aún un balance positivo, con 2.700 puestos de trabajo creados.
Bases diferentes
Una situación que contrasta con el resto de España, donde se han perdido en 12 meses más de 200.000 ocupaciones en este sector.
Y es que la situación de partida era muy diferente. En el último trimestre del año pasado, antes de que se dejaran sentir con fuerza los primeros efectos de esta crisis, la construcción representaba en España el 13% de la población ocupada, mientras que en la comunidad autónoma vasca era sólo el 9%. Es en esa circunstancia donde hay que buscar una parte importante de la diferente evolución del mercado laboral.
Otra se encuentra también en la propia estructura productiva. La industria da ocupación en el País Vasco al 25% de la masa laboral, una cifra que cae en el resto de España al 16%. Y hasta la fecha este sector no se ha resentido en la comunidad autónoma, al menos de una forma significativa, de la crisis inmobiliaria, entre otras cosas por la escasa presencia de actividades como los materiales de construcción. Sin embargo, sí hay otros subsectores que están empezando a sufrir las consecuencias, como los relacionados con el equipamiento de hogares. Se venden menos casas -en Euskadi y en el conjunto de España- y, por tanto, son necesarios menos electrodomésticos. Y esta sí que es una especialidad importante de la industria vasca.
Otros riesgos
Hay otros factores, además, que inciden en la actividad de las empresas industriales, comunes a todas las regiones. Así, el encarecimiento de la energía, la deslocalización, la pérdida de competitividad por la elevada inflación, el endurecimiento en la concesión de créditos o la falta de mano de obra especializada pueden contribuir a una desaceleración a corto o medio plazo, de efectos aún imprevisibles.
Por otro lado, cabe pensar que, tras las crisis de los años ochenta y noventa, la economía vasca ha aprendido la lección. Las bases son ahora más sólidas, con empresa privadas que son más flexibles que las públicas para adaptarse a las nuevas circunstancias; una mayor presencia de elementos como I+D+i, que favorecen la estabilidad empresarial; y una mayor internacionalización, pero con los centros de decisión en Euskadi. Unas circunstancias que, a primera vista, dan pie al optimismo.
En cualquier caso, en un mundo globalizado como el actual, las crisis pueden desatarse en cuestión de semanas y pillar fuera de juego a algunas economías que se creen sólidamente asentadas. Habrá que estar atentos, ya que la evolución del empleo en la industria vasca, base de la actual estabilidad económica, ha presentado ya los primeros indicios de debilidad, al perder 6.900 empleos en el trimestre pasado, de los 250.000 que aproximadamente tenía.
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