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Jiménez, que se enfrenta a 103 años de cárcel, estaba de permiso penitenciario el día del doble crimen
22.07.08 -

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El acusado de violar y matar a las dos agentes inculpa a «un camello»
Jiménez, durante su declaración de ayer ante el tribunal que le juzga. / EFE
El acusado de violar y matar a puñaladas a dos mujeres policía de prácticas en L'Hospitalet hace cuatro años atribuyó ayer el doble crimen a un supuesto narcotraficante que se encontró en el inmueble de las agentes cuando él se marchaba. En la primera sesión del juicio celebrada en la Audiencia de Barcelona, el tribunal escuchó la versión del procesado con la que pretendió convencer al tribunal de que no fue él quien las ató de manos y pies, abusó sexualmente de ellas y las acribilló a cuchilladas, para después quemar el piso en un intento por borrar sus huellas. Cuando ocurrieron los hechos, Pedro Jiménez disfrutaba de un permiso penitenciario.
La fiscal le acusa de dos delitos de asesinato, agresión sexual, profanación de cadáver, incendio, robo con violencia y allanamiento de morada, para lo que solicita una pena de casi 103 años de prisión. El imputado aseguró que fue al piso de las agentes en prácticas a «recoger un paquete» con sustancias estupefacientes por orden de un hombre llamado Mustafá D.
Tras cumplir el encargo, el acusado declaró que mantuvo relaciones sexuales «consentidas» con una de las víctimas. Al abandonar el domicilio se cruzó en la escalera con un tal Álex, un supuesto camello que trabajaba para Mustafá D.
«Todo es una película que se ha montado», aseguró este último, en su declaración como testigo. Mustafá D. negó que le hiciera encargo alguno y aseguró que, cuando se encontró con él, Jiménez iba ataviado «con ropa de mujer» y tenía «manchas de sangre».
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