
Carlos Ocaña, preparado para la rueda de prensa. /EFE
El IVA y otros impuestos reflejan el impacto de la crisis
Los impuestos que mejor reflejan el impacto de la crisis económica son el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y el Impuesto sobre Sociedades. En cuanto al IVA, su recaudación se ha reducido el 14,2%, como claro reflejo de la contracción del consumo de los hogares, aunque también ha influido la aceleración de las devoluciones.
Otra muestra de tal contracción es la recaudación por impuestos especiales, que sólo ha crecido el 1,3%. La recaudación del impuestos sobre el tabaco ha subido el 7%, mientras que del que grava los hidrocarburos ha caído un 2,5 %, como muestra del menor consumo de éstos a causa de su encarecimiento.
Montoro: "Añadir crisis sobre crisis"
El dato del déficit ha sido acogido con pesimismo por el PP, que entiende que la desaparición del superávit del Estado en una situación económica como la que estamos viviendo "es añadir crisis sobre crisis".
El portavoz de Economía en el Congreso, Cristóbal Montoro, considera que estamos ante "una pésima noticia", que convierte a España en un país "más vulnerable" ante la crisis financiera mundial y, en su opinión, obedece a que el superávit del Estado era consecuencia del incremento de la presión fiscal.
Para el portavoz popular, como el superávit no venía de la austeridad del gasto, y había comprometido un ritmo de aumento de gasto muy fuerte, "desaparece muy rápidamente" y contribuye a "ahondar" en la crisis económica que se vive actualmente en España.
Montoro ha pedido al Gobierno más austeridad, aunque consideró que el Ejecutivo "debería haber sido más austero antes".
Provocado por la desaceleración en el sector inmobiliario y al aumento de los costes empresariales por el encarecimiento del crudo
Entre enero y junio de 2008, los ingresos del Estado cayeron el 4,8%, mientras que los gastos aumentaron el 10% con respecto al mismo periodo del año anterior
El secretario de Hacienda, Carlos Ocaña, ha augurado que las cuentas cerrarán este ejercicio con un "moderado" déficit, que será "de décimas"
La crisis 'golpea' con fuerza, en esta ocasión al Estado, cuyas cuentas tuvieron el pasado mes de junio un déficit de 4.683 millones de euros, el 0,42% del PIB, el primero que se registra desde el mismo mes de 2005, debido, principalmente, a la desaceleración en el sector inmobiliario y al aumento de los costes empresariales por el encarecimiento del crudo.
El Gobierno también señala que las medidas que ha tomado en los primeros seis meses del año para aumentar la liquidez de las empresas y ayudar a las familias a disminuir el impacto de la inflación han repercutido en la disminución de los ingresos y en el consiguiente déficit. Entre enero y junio de 2008, los ingresos del Estado cayeron el 4,8%, hasta los 66.934 millones de euros, mientras que los gastos aumentaron el 10% con respecto al mismo periodo del año anterior, hasta 71.617 millones.
Los problemas económicos también han causado víctimas entre los negocios españoles. Los casos más conocidos han sido los de
Martinsa-Fadesa y
Spanair, pero hoy la aseguradora Crédito y Caución ha dado a conocer un dato muy preocupante: la
morosidad de las empresas creció un 98,3% hasta junio.
A pesar de todo, el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ha augurado que las cuentas del Estado cerrarán este ejercicio con un "moderado" déficit, que será "de décimas". Ocaña insiste en que junio suele ser un mes "malo" desde el punto de vista de los ingresos, y todos los años suele registrar caídas en el superávit que, en esta ocasión, ha pasado a ser déficit .
También admite que los datos de ejecución están "en línea" con la evolución de la economía, marcada por una "mayor atonía" que en meses anteriores.
De +3% a -4%
Ocaña detalla que, a consecuencia de tales medidas tomadas, incluida la rebaja fiscal de 400 euros, el Estado dejará de recaudar este año 8.000 millones de euros, cantidad que, recalca, pasará a ser dinero en circulación para ayudar a reactivar la economía.
Calcula el representante gubernamental que la inevitable reducción de los ingresos será de aproximadamente un 4%, a la vez que asegura que, si el Gobierno no hubiese tomado ninguna medida, los ingresos habrían aumentado un 3% al final del ejercicio.
El incremento de la recaudación por las retenciones de trabajo del IRPF fue del 9,8%, lo que para Ocaña demuestra que el mercado de trabajo "sigue sólido, estable y arrojando crecimientos importantes". Y también destacó el incremento notable -aunque habitual- de las retenciones de capital, en un 28,9%.
Intereses de la deuda pública
En cuanto a los gastos del Estado, los no financieros se elevaron un 4,2%, hasta los 67.689 millones, y los financieros alcanzaron los 7.519 millones, el 15,3% más, debido en este último caso a los mayores intereses que hay que pagar por la deuda pública.
En el caso de los gastos no financieros, aumentaron las transferencias corrientes y los gastos de personal, mientras que descendieron los destinados a inversiones, debido al bajón en la inversión militar, ya que la civil se incrementó el 3%.