El secretario general del PSE, Patxi López, afirmó ayer que «el Gobierno vasco sabe que, cuando el Tribunal Constitucional adopta una decisión, se ha acabado el recorrido de la consulta, por muchas protestas» que los miembros del tripartito «quieran hacer». A su juicio, existen «serias contradicciones» en el seno del PNV respecto al plebiscito, pero, «desgraciadamente, ha decidido arropar a Ibarretxe en su radicalidad». Si la formación jeltzale, vaticinó, sigue «sin interpretar» lo que los vascos han dicho en las urnas, «se dará tres, cuatro y cinco veces contra la pared».
En una entrevista concedida a Europa Press, López destacó que es «absolutamente mentira» que, con el recurso del Gobierno a la Ley de Consulta y su suspensión por el Tribunal Constitucional «se haya suspendido el autogobierno vasco». Esta afirmación, alegó, forma parte de la estrategia del lehendakari de jugar al «victimismo». «Es una declaración absolutamente tremendista porque los ciudadanos vascos saben perfectamente que no se ha suspendido la autonomía y que no se van a suspender ninguna de las prestaciones de servicios que hay en este país gracias al autogobierno», manifestó.
En su opinión, «el único que está suspendiendo la autonomía o los instrumentos que nos da el autogobierno es el Ejecutivo de Ibarretxe, que no los utiliza para generar bienestar». Además, espera que «todo el mundo acate las decisiones de los tribunales, lo que es síntoma de normalidad democrática». «Lo que no puede ser es que Ibarretxe se invente todos los días la democracia vasca, en la que las leyes sirven si le vienen bien y no sirven si no le vienen bien, y pasa por encima de ellas», apostilló.
Pasar a la oposición
El líder de los socialistas vascos señaló que «allá con lo que quiera hacer el tripartito», en referencia a la posibilidad de que realice acciones de protesta. «Pero estoy convencido de que, quien no va a seguir esa senda del conflicto y la confrontación, es la sociedad vasca», agregó.
Tras precisar que desconoce «hasta dónde quieren hacer llegar la confrontación institucional», subrayó que el Gobierno vasco sabe que, cuando el Constitucional adopta una decisión, se ha acabado el recorrido de la consulta, por muchas protestas que quieran hacer».
A su entender, «las diferencias internas» en el PNV sobre la cuestión de la consulta «son evidentes» porque «casi todas las semanas nos encontramos con declaraciones, no sólo con matices diferentes, sino absolutamente contradictorias» entre representantes jeltzales. En esta línea, apuntó que «posiblemente el PNV necesite pasar por la oposición para hacer esta travesía que le lleve a culminar con un nacionalismo del XXI».