
Gordon Brown visita a las tropas británicas desplegadas en Basora, ayer. /AP
Consumó su tercer intento
El vídeo difundido hoy, titulado Intihar -suicidio en árabe- comienza con una fotografía de un hombre identificado como "Jason" por los captores en su comunicado. Los secuestradores dicen que lamentan la muerte de Jason, pero hacen a las autoridades británicas responsables de la suerte de los prisioneros.
Según The Sunday Times, el intermediario que entregó el vídeo la semana pasada a su representante en Bagdad dijo que Jason había intentado suicidarse en dos ocasiones anteriores. Asimismo, indicó que sólo se facilitaría una prueba de la muerte si el Gobierno británico aceptaba negociar.
La grabación también incluye una declaración de otro de los rehenes, llamado sólo "Alan", que suplica al Gobierno que tome acciones para permitirle regresar a casa con los suyos. "Físicamente, no estoy bien. Psicológicamente, estoy mucho peor. Quiero ver a mi familia de nuevo", dice.
Coincidienco con la visita sorpresa del primer ministro
Gordon Brown ayer a Irak, la prensa de Reino Unido publica hoy que uno de los cinco ciudadanos británicos secuestrados hace más de un año en el conflictivo país se ha suicidado, según un mensaje de los secuestradores al que da eco un rotativo. No obstante, el Gobierno de Londres ha indicado que no puede confirmar la veracidad de esa información.
De acuerdo con un vídeo divulgado por la edición digital del dominical británico The Sunday Times, que procede supuestamente de la milicia chií que los mantiene secuestrados, el rehén identificado como "Jason" murió el 25 de mayo, sólo cuatro días antes de cumplirse el primer aniversario del secuestro.
Los captores, el autodenominado Resistencia Islámica Chií en Irak, secuestraron a los cinco británicos -un experto informático y sus cuatro guardaespaldas- el 29 de mayo del pasado año en el Ministerio de Finanzas iraquí, situado en el centro de Bagdad. En un vídeo anterior difundido en febrero pasado, el grupo exigió la liberación de nueve presos iraquíes a cambio de la puesta en libertad de los cinco británicos.
En el comunicado, el grupo acusa al Gobierno británico de ser indiferente a sus mensajes y a los de los rehenes y destaca que, pese a las repetidas advertencias sobre el estado psicológico de los hombres, se ha hecho poco para poner fin a su sufrimieno.
Londres quiere liberación sin condiciones
En un comunicado divulgado por Downing Street, Brown asegura que su Gobierno se estaba tomando "muy seriamente" esta novedad en el caso, que calificó de "muy angustiante. Hay mucha gente trabajando entre bastidores tratando de encontrar una solución. Planteé el caso con el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki. Ambos deseamos verles regresar sanos y salvos con sus familias. Pido a aquellos que los mantienen retenidos que los liberen inmediata e incondicionalmente", añade.
El ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband, por su parte, añade que el último mensaje de los secuestradores "causará angustia y preocupación a las familias de los cinco hombres" y que, como en anteriores ocasiones, el Gobierno "enfatiza el llamamiento humanitario de éstas para lograr la liberación de los rehenes".
"Durante los últimos seis meses, cada vez más gente en Irak ha rechazado la violencia y ha participado en el proceso político. Queda un largo camino por recorrer. Continuaremos trabajando con todos lo que busquen la paz y la reconciliación", concluye.