
Iñaki Ezkerra, presidente de Foro Ermua. / Archivo
Iñaki Ezkerra ha asegurado hoy que sigue siendo presidente del Foro Ermua, mientras que parte de su junta directiva le ha revocado de la presidencia y ha nombrado otra junta, aunque sin haber elegido a un sustituto todavía. Esta plataforma cívica tenía una cita hoy en Vitoria con dos partes enfrentadas, encabezadas por el presidente, Iñaki Ezkerra, y la vicepresidenta Inma Castilla de Cortázar.
Según Ezkerra , la de hoy se trataba de una reunión informativa, no de una asamblea legalmente convocada, por lo que no tenía capacidad para desbancarle de la presidencia. Ezkerra ha asegurado al terminar que él sigue siendo el presidente de la organización.
Nada más empezar la reunión en un hotel de Vitoria se han manifestado las discrepancias, y los críticos se han ido a otra sala donde han celebrado a su vez una asamblea, que ha decidido revocar a Ezkerra y nombrar una nueva junta directiva, cuya vicepresidenta sigue siendo Inma Castilla de Cortázar, todavía sin nuevo presidente.
Según Ezkerra, de la anterior junta directiva, compuesta por diez personas, son cinco las que pertenecen al sector crítico. Ezkerra ha insistido en que el sector crítico no tenía capacidad legal para revocarle y por ello ha presentado ya una demanda en los juzgados por esta actuación. Ezkerra ha dicho que "son siete gatos" por lo que ha considerado que "no hay un cisma" en el Foro.
Compatibilizar su trabajo con la presidencia
Por su parte, el sector crítico, encabezado por Castilla de Cortázar, ha asegurado contar con el apoyo de siete de los 10 miembros de la junta directiva. Además, considera que convocó la asamblea legalmente y de hecho ha celebrado una votación para elegir a la nueva Junta Directiva, en la que de los 89 votos -la mayoría por delegación de socios que no han acudido a Vitoria-, 86 han estado a favor de la nueva junta.
No han elegido todavía nuevo presidente puesto que desean que sea alguien que sea capaz de compatibilizar su trabajo con el puesto, de manera que "no se repita el error que hemos tenido con Ezkerra". Ezkerra sustituyó hace menos de un año en la presidencia a Mikel Buesa, tras apuntarse éste al partido liderado por Rosa Díez.
Las discrepancias entre ambos sectores abarcan varios temas: por una parte, Ezkerra asegura que el sector crítico le ha atacado desde que apoyó a Antonio Basagoiti como nuevo presidente de PP del País vasco, y ha acusado a Castilla de Cortázar de negarse a someter a una auditoría al Foro para examinar la cuentas anteriores.
Dispuesta a hacer una auditoría
Desde el sector encabezado por Castilla de Cortázar han replicado hoy que lo que ocurre es que el Foro había entrado en una casi parálisis por la mala gestión de Ezkerra, y han contestado que la argumentación de que le critican por apoyar a Basagoiti es "una memez", aunque han resaltado que no es el papel del Foro meterse en la vida interna de los partidos.
Castillo de Cortázar ha asegurado que está dispuesta a realizar una auditoría y, de hecho, la van a encargar ahora, acusando a Ezkerra de ser el que la ha paralizado. Ezkerra ya ha llevado la situación de enfrentamiento a los tribunales, mientras que desde el sector critico consideran que son ellos ya la nueva Junta Directiva oficial y se proponen seguir el trabajo de la plataforma, con actuaciones en los próximos meses por la unión de los constitucionalistas y la defensa del castellano.