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19.07.08 -

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F. W. de Klerk, el predecesor en el cargo de Nelson Mandela y último presidente de la era 'apartheid', describió ayer al ex mandatario como una de las más grandes figuras del siglo XX que «utilizó su encanto personal para patrocinar la reconciliación y dar forma a nuestras diversas comunidades dentro de una nación multicultural». El representante de la minoría 'afrikaans' compartió con el héroe negro el Premio Nobel de la Paz en su edición de 1993. «Esto, creo, será visto como su gran legado», añadió.
En una entrevista con una radio local, el propio Mandela afirmó sentirse honrado de que la gente haya elegido celebrar el cumpleaños de «un hombre jubilado que no tiene poder ni influencia». También se cumplen diez años desde que Mandela se casó con su tercera mujer, Graça, la que fuera viuda de Samora Machel, el responsable de la descolonización de Mozambique y otra de las grandes personalidades de la reciente historia del continente africano.
Para Mac Maharaj, su compañero en la cárcel de Robben Island «es un icono». A su juicio, el acontecimiento que arrojó más luz sobre el verdadero carácter de Mandela fue el asesinato del conocido líder del ANC Chris Hani en 1993. En este sentido, el ex recluso cree que si Mandela hubiera llamado a la insurrección, ésta habría sido imparable y conducido a la instauración de una república negra. «Sin embargo, fue a la televisión a pedir calma y compromiso por la democracia».
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