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Sociedad

16.07.08 -

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Los restos de una merluza de un metro de largo y unos 8 kilos de peso hallada en niveles neolíticos de Santimamiñe -ya existían la agricultura y la ganadería- plantean a los prehistoriadores un enigma por ahora sin respuesta. Datan de hace unos 5.000 años, cuando las pruebas más antiguas de la pesca de esta especie no se remontaban hasta ahora más allá de la Baja Edad Media, entre los siglos XI y XV.
Barandiaran encontró en los años 30 en la cueva de Lumentxa, en Lekeitio, espinas de merluza que, como estaban donde no debían, se achacaron a restos de una comida reciente, a contaminación del yacimiento. Ahora, sin embargo, no hay duda acerca del origen prehistórico del pescado de Santimamiñe.
La merluza se pesca en la actualidad a no menos de 10 kilometros de la costa. ¿Cómo llegó entonces hasta la cueva? ¿Vivía esta especie más cerca de la costa hace 5.000 años o es que nuestros antepasados ya eran capaces de adentrarse en el mar? Encajar estos restos en el Neolítico cantábrico es el último reto al que se enfrentan los más de cien expertos que trabajan para la Diputación de Vizcaya en el Proyecto Santimamiñe 2007.
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