Después de pasar por Athletic, Eibar y Real Sociedad, Gaizka Garitano completó ayer su póker vasco al ser presentado como nuevo fichaje del Alavés. «El club reúne todo lo que quiero», sentenció después de rechazar a finales de junio la propuesta de renovación realista y aceptar su participación en el nuevo proyecto albiazul, donde volverá a coincidir con el secretario técnico Javier Pérez. «Hace años que por varios motivos decidí no salir de Euskal Herria para jugar y el Alavés es un club ideal», remarcó.
Garitano, de 33 años y que ha firmado para las dos próximas campañas, recordó que ha seguido «de cerca» la actualidad alavesista durante muchas temporadas gracias a la presencia de su padre, Ángel Garitano, 'Ondarru', como ayudante de Mané en la época más gloriosa de la entidad. «Siempre he tenido cariño al club porque mi aita estaba aquí y ahora estoy muy orgulloso de formar parte de este equipo», precisó.
El futbolista vizcaíno, al que el club ve como una de las grandes bazas para recobrar en el vestuario y el campo unas señas de identidad perdidas en las últimas campañas, aseguró que la gran tarea del Alavés residirá en «saber competir» en una categoría «muy complicada». «El vestuario se hace entre todos, cada uno en su papel» -matizó-. «Es importante que exista mucha unión y que cada uno dé lo mejor de sí mismo. Al final los nombres no son lo más importante, sino saber competir», insistió. En este sentido, recordó que en el verano de la pasada campaña «muchos pensábamos que Cádiz y Nástic tenían los mejores jugadores y mira cómo han acabado. Uno abajo y otro casi».
Garitano confía en que las dos últimas campañas albiazules, donde el Alavés ha rozado el descenso a Segunda División B, sirvan «como aprendizaje y experiencia» para la temporada que comenzará en breve. «Hay que reflexionar y, sabiendo cómo se ha pasado en estos años, no dejar los deberes para el final».
«Empezar bien»
El centrocampista de corte defensivo, que llega a una plantilla donde a falta de concretar salidas ya ocupan esa posición Cabrera, Garro -éste lesionado de gravedad-, Lacen y Astudillo, considera que el Alavés debe prepararse a fondo durante la pretemporada para arrancar la Liga de la mejor forma posible. «Empezar bien es muy importante», recalcó. Bien lo sabe el Alavés, que la pasada campaña no consiguió la primera victoria hasta la séptima jornada, un lastre que no acabó de superar en toda la temporada.
Garitano comenzará mañana los entrenamientos con la intención de «dar todo» en la pretemporada y recordó que pese a sus 33 años, cumplidos este mes de julio, se encuentra «muy bien físicamente». De hecho, en la Real Sociedad fue prácticamente un fijo en las alineaciones durante el pasado ejercicio.
El mediocampista explicó además que su veteranía nunca ha sido obstáculo a la hora de afrontar las temporadas «con la ilusión intacta» por continuar en el fútbol profesional. «Creo que cada día tengo más» -destacó- «por ir a los entrenamientos».