Ya hay máquinas trabajando en Zorrozaurre. Siete años después de que se constituyera la comisión gestora para la regeneración de la zona, ayer empezaron oficialmente los trabajos, aunque aún falta tiempo para colocar la primera piedra. Antes hay que desmontar muchas estructuras oxidadas y esqueletos de hormigón. Con el derribo de ocho naves industriales de Marítima Candina, Bacalao de Islandia, Transportes Astra y EstibaBilbao, que durará unos tres meses, empieza a cambiar la perspectiva del gran espacio de oportunidad de Bilbao, que ocupa casi el doble de superficie que Abandoibarra.
Dos grandes cizallas esperaban obedientes en Botica Vieja a que se desarrollara el acto oficial, rodeado de gran expectación. El alcalde eligió este escenario para «recobrar el pulso de la ciudad» tras mes y medio de ausencia por motivos de salud y, además de repasar los proyectos ya conocidos, abrió una nueva puerta al abanico de actividades previstas en Zorrozaurre. El Ayuntamiento ha decidido dejar «una o dos parcelas» preparadas para la construcción de un nuevo museo en el futuro. «Quién sabe si llegamos a un acuerdo con el Gulbekian, el Prado o el Pompidou lo mismo que llegamos a un acuerdo con el Guggenheim», dijo.
Este proyecto está en el horizonte, pero otros se encuentran mucho más cerca. En el solar donde todavía se asienta Marítima Candina empezará la construcción de la clínica del Igualatorio en el primer trimestre de 2009. Las demoliciones que ya están en marcha liberarán 6.000 metros cuadrados para el centro médico y 4.700 en la zona donde se producirá la apertura del canal de Deusto. La segunda tanda llegará en septiembre con el derribo de Elorriaga y Nife para atender una petición vecinal, «porque están llenos de 'okupas». Y a partir de enero caerán los pabellones de la margen derecha del canal, salvo los que, por su interés, se conservarán para acoger equipamientos culturales y oficinas. La piqueta seguirá avanzando sin prisa pero sin pausa, siempre recuperando los materiales aprovechables. En total hay que desocupar más de 200.000 metros cuadrados, un tercio de la superficie que se va a regenerar.
Este es el marco de «la mayor operación sociourbanística de Euskadi en los 30 últimos años», en palabras del consejero de Vivienda. Javier Madrazo cifró en 1.500 millones de euros la inversión «pública y privada» necesaria para la transformación de una zona degradada en un nuevo motor de la ciudad. «Más que la 'Expo' de Zaragoza y tanto como ocho 'Guggenheims'», enfatizó. Se construirán 5.700 viviendas, la mitad de protección oficial, pero Zorrozaurre no será sólo un área residencial. Está previsto crear entre 5.000 y 10.000 puestos de trabajo según los datos aportados por Madrazo, que destacó a la BBK, Idom y el Igualatorio como los «proyectos tractores» que aportarán «valor añadido».
Cada entidad implicada aportará recursos económicos y recibirá terrenos en función de su porcentaje de participación. El Gobierno vasco y el Ayuntamiento poseen el 51% del suelo y, entre los propietarios privados, sobresalen la sociedad promotora Inmobiliaria Margen Derecha y Vicinay Cadenas. El Consistorio recibirá un 10% más de terreno por la cesión obligatoria que contempla la ley. «Llegaremos a acuerdos para hacer viviendas u oficinas, y también equipamientos docentes y culturales», dijo Azkuna. «Es verdad que a medio y largo plazo vamos a gastar aquí mucho dinero, pero es una buena inversión para la ciudad», concluyó. Antes de recoger los frutos, como los «siete kilómetros de paseos al borde del agua», habrá que ver muchas escenas como las de ayer, cuando las cizallas entraron finalmente en acción y en pocos minutos cortaron techos y paredes que se convertirán en chatarra para la ACB.