Se acabó el tiempo de asueto. A los 'leones' les toca ahora sudar la gota gorda y poner a punto su engranaje de cara a una ilusionante temporada. No van de vacaciones. Antes de partir hacia tierras onuvenses, el jefe de los servicios médicos, Josean Lekue, lo dejó claro. En Isla Canela intentarán «hacer grupo y acumular mucho trabajo» en sus piernas. Todos sufrirán de lo lindo bajo el sol abrasador del paradisíaco enclave, pero dos de los futbolistas más forjados lo harán con la ilusión por bandera. Se trata de Gorka Iraizoz y Pablo Orbaiz.
Claves en el esquema de Joaquín Caparrós, sendas dolencias de carácter grave les apartaron de los terrenos de juego durante gran parte de la temporada pasada. Pero su agonía ya ha tocado a su fin. Ahora toca ponerse a punto con un plan especial de trabajo, al margen de los entrenamientos.
«Vamos a poner en práctica tareas genéricas para todos los jugadores. Y, sobre todo, aquellos que tienen antecedentes de lesiones realizarán labores específicas», enumeró Lekue en el aeropuerto de Loiu sin citar expresamente a los protagonistas. Prefirió no entrar en detalles. Más que nada, porque sus casos son bien distintos. Mientras el centrocampista navarro está en la fase final de su recuperación -apenas le quedan unos días-, Iraizoz ya ha recibido el alta médica. Tal vez por ello, el cancerbero se confesó «más ilusionado» que nunca en su primera pretemporada completa como rojiblanco.
Al margen de los problemas físicos, lo cierto es que el meta tendrá esta vez más competencia bajo palos. Le toca compartir vestuario con otros dos experimentados porteros -Armando y Lafuente-. Iraizoz huye de individualidades y no se ve titular; ni siquiera se siente favorito. «Lo que debemos hacer es trabajar todos juntos», zanjó.
Los jóvenes, por libre
En general, Lekue ve a los jugadores en «muy buen» estado físico. Han hecho los 'deberes' veraniegos. «Parecen haber seguido las indicaciones que les dimos con bastante precisión», se felicitó el galeno vizcaíno. El médico reveló asimismo que los seis chavales de la cantera irán por libre en ocasiones debido a las limitaciones físicas propias de su bisoñez.
A los 'cachorros' se les vio soñadores y con hambre de balón. En eso coincidieron con Javi Martínez, Gurpegui y Llorente, que se confesaron ansiosos por volver a pisar el césped. A todos les gusta la sana competencia promulgada a la tropa por Caparrós, «porque eso hace subir el nivel».
Dos pesos pesados, Joseba Etxeberria y Aitor Ocio, ven al equipo con muchas opciones de mirar sólo hacia la parte alta de la clasificación. Piensan en Europa. «Tenemos un gran equipo. Nos conocemos todos y contamos con la ventaja de tener un año más de experiencia», se felicitó el capitán rojiblanco. El central tampoco se mordió la lengua: «Hay que tener un punto de ambición. A ver si este año somos capaces de mejorar de alguna forma lo del año pasado y eso supondría entrar en competición europea».