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Sociedad

REFORMA EDUCATIVA / INMERSIÓN EN EUSKERA

Los socialistas consideran que su apuesta por el bilingüismo en Euskadi es «coherente» con la defensa del PSOE de las lenguas cooficiales

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El PSE cree «insensato» implantar el modelo lingüístico catalán en la enseñanza vasca
Isabel Celaá, durante una intervención en el Parlamento vasco. / IOSU ONANDIA
La defensa del PSOE del modelo de inmersión lingüística catalán y su respaldo al empleo de las lenguas cooficiales en la enseñanza durante su congreso han encendido el debate en Euskadi. Provocaron la reacción inmediata del Gobierno vasco. El consejero Tontxu Campos reclamó a los socialistas vascos el mismo apoyo que da su partido a la Generalitat para la reforma que prepara, en la que se impulsa la inmersión en euskera. La respuesta del PSE era obligada: «Nuestra postura en el País Vasco de apuesta por el bilingüismo es coherente con el documento consensuado por el PSOE», asegura la parlamentaria Isabel Celaá. «Implantar el sistema catalán es insensato, porque la realidad sociolingüística no es la misma, ni las leyes, ni el consenso político sobre los que se asienta la escuela en Cataluña. Se rompería la convivencia», argumenta.
La chispa saltó en el congreso del PSOE que se celebró el pasado fin de semana. Una comisión del partido consensuó un documento que se detenía con especial interés en el uso de las lenguas en la enseñanza. Por una parte, apoyaba los modelos bilingües en las comunidades con dos idiomas oficiales, entre otras cosas «porque garantiza la igualdad de derechos» de los ciudadanos. En otro punto respaldaba el modelo de inmersión de la escuela catalana, que imparte todas las materias en el idioma autonómico.
Ese documento salía a la luz en un momento delicado para el sistema educativo vasco. El departamento en manos de EA quiere llevar en septiembre al Parlamento vasco una reforma lingüística que rechazan PSE y PP. El proyecto supone la supresión de los tres modelos actuales, en castellano, bilingüe y en euskera, y sustituirlos por uno que, en la práctica, obligará a la mayoría de los centros de enseñanza a la inmersión en la lengua vasca.
Trilingüismo
La consejería cogió al vuelo el guiño del PSOE a las lenguas autonómicas en su congreso. «El acuerdo con el PSE para la reforma lingüística en el País Vasco será fácil si mantiene la misma actitud que el PSOE, de respaldo del sistema de inmersión catalán», declaró Campos. «Lo que es bueno para Cataluña lo será para Euskadi ¿no?», señalaba ayer mismo el consejero, de viaje en Barcelona para entrevistarse con el conseller de Educación, Ernest Maragall, y analizar el modelo escolar de esa comunidad.
Los socialistas vascos aseguran que la resolución sobre las lenguas -en cuya elaboración participaron Isabel Celaá y Ramón Jáuregi- «encaja como un guante» con la postura que mantienen en Euskadi. «Siempre hemos apostado por un modelo bilingüe, en el que se utilice el euskera y el castellano para impartir asignaturas, y con presencia del inglés también como lengua vehicular», subraya Celaá. El texto que hizo público el PSOE hace una clara referencia al multilingüismo. «No nos engañemos, el gran desafío real que tiene España es conseguir un sistema educativo multilingüístico que permita a las generaciones futuras dominar, al menos, una lengua extranjera», señala el documento.
El PSE considera también «coherente» respaldar el sistema de inmersión catalán, como ha hecho el presidente del Gobierno en los últimos días, y rechazar que se implante en Euskadi. «Las condiciones sociolingüísticas no son las mismas. No podríamos seguir la ruta catalana ni queriéndolo: el catalán lo habla el 95% de la población, mientras que en Euskadi domina el euskera el 30%. El catalán se aprende en seis meses. Un profesor necesita, al menos, dos años para poder enseñar en euskera. El sistema vasco debe llevar sus propios ritmos», apunta la parlamentaria.
Es más, a su juicio, implantar el modelo de Cataluña en Euskadi es una «insensatez que rompería la convivencia». «Si es tan sencillo, ¿por qué los alumnos vascos se examinan en castellano en las pruebas de PISA?, y ¿por qué a los profesores que van a dar clase en euskera se les permite examinarse en castellano?», se pregunta Celaá.
Pacto
Las leyes dan pie también a dos sistemas educativos completamente diferentes, argumentan los socialistas. El Gobierno catalán aprobó en 1983 la ley que establecía la inmersión lingüística en la escuela. «Esa norma tuvo el respaldo de todos los partidos políticos», apunta Celaá, que reclama también para el País Vasco «un pacto» entre las formaciones políticas antes de abordar cualquier reforma educativa. En Euskadi se dio el visto bueno en esos mismos años a la Ley de Normalización Lingüística y el decreto de modelos que establecía tres líneas de enseñanza (A, B y D), y que aún está en vigor.
El departamento aún no ha presentado al PSE su proyecto de reforma lingüística, pero el acuerdo no parece tan fácil como aventura ahora Campos. Hay una línea roja trazada por el PSE: no aceptarán que Educación exija a los alumnos de forma obligatoria alcanzar un nivel de euskera similar al 'first' de inglés al acabar la Secundaria como apunta el proyecto de EA.
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