
El padre de Mari Luz pide firmas para endurecer penas a pederastas. /Luis Ángel Gómez
Familiares de las jóvenes Virginia Acebes, Laura Orue y del bilbaíno Nestor Gandara, asesinados en los tres últimos lustros en Vizcaya, han expresado hoy su desconfianza en la justicia y han manifestado que, con cada nueva muerte violenta de un niño o un adolescente, reviven sus tragedias. Estos vizcaínos han apoyado en Arrigorriaga (Vizcaya) a Juan Cortés, padre de la niña onubense Mari Luz asesinada en enero de 2008, quien ha acudido a este municipio para recoger firmas en favor de la imposición de la cadena perpetua condicional a los pederastas.
Junto a la madre de Emilio Eguiluz, joven de Arrigorriaga que permanece en paradero desconocido desde 2003, los familiares de Acebes, Orue y Gandara han defendido que los asesinos cumplan las penas íntegras, pero han dudado de que las autoridades accedan a ampliar las condenas e imponer la cadena perpetua a los pederastas. "A ver si se consigue algo, pero para ello el Gobierno tendría que mojarse bastante más de lo que hace, porque no hace nada. Hablan de la reinserción de los pederastas, pero nunca se reinsertan", ha lamentado Valentín Acebes, padre de la joven que fue violada y asesinada en Bilbao en 1999.
Begoña Martín, madre de Néstor Gandara, cuyo cuerpo sin vida apareció hace doce años en Bilbao, en un asesinato en las que las circunstancias no han sido esclarecidas, ha reclamado la imposición de condenas de 30 años a los homicidas y, una vez cumplidas de forma íntegra, "si necesitan seguir en la cárcel, que sigan". "Yo apoyo la campaña del padre de Mari Luz , pero creo que no va a servir para nada. En nuestro caso, son nueve años desde que desapareció nuestra hija Laura y estamos como el primer día", ha asegurado Isidoro Orue.
Los familiares de estas víctimas han afirmado que, con cada noticia de un nuevo asesinato de un joven, como el ocurrido esta semana con una adolescente de 20 años de Irún, recuerdan con más fuerza la pesadilla vivida tras la muerte de sus hijos. "Tenemos que tirar hacia adelante, pero cada vez que ves que ha habido una nueva víctima, vuelves a revivirlo todo. Y más si el caso ha sido similar al tuyo", ha explicado la madre de Nestor, quien aún difunde carteles en su barrio para tratar de localizar al asesino de su hijo. "A los asesinos les detienen y tienen derechos, pero tú eres víctima, han matado a tu hija y no tienes ninguno", se ha dolido el padre de Virginia Acebes.