Un gobierno debe ejercer siempre el derecho de iniciativa aunque defienda el consenso social. En esos términos se expresa el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, quien rechaza las acusaciones de pasividad vertidas sobre el Gabinete por su aparente falta de actividad. Asegura que Moncloa prepara, tal y como prometió a CEOE, Cepyme, CC OO y UGT, el calendario y el temario para el proceso de diálogo, social iniciado el pasado 18 de junio, con el horizonte de concluir y publicar el documento antes de agosto. Los responsables de las organizaciones empresariales y sindicales se muestran impacientes por la lentitud con la que, a su juicio, el Ejecutivo actúa, y ya hablan de incumplimientos electorales.
El ministro explica que cuando se defiende el consenso social se asume el compromiso de consultar y someter a discusión las medidas barajadas o elegidas para cumplir un fin determinado. «Pero esta actitud nunca puede ser un freno o un impedimento a las necesarias tomas de consideración, propias de todo gobierno», asegura.
En principio y en términos generales, tanto los responsables de las dos patronales como de los sindicatos mayoritarios se muestran conscientes de la delicada situación económica y abogan por desarrollar con carácter urgente acuerdos pendientes en lugar de pactar nuevas reformas. Ahora bien, cuando unos y otros 'bajan' a propuestas concretas aparecen demandas dispares.
Pese a ello, Corbacho espera, casi está seguro, de llegar al entendimiento. Argumenta que los acuerdos de diálogo social conseguidos desde el inicio de la democracia «no han sido nunca la victoria de una idea respecto a la otra». Siempre todos (patronales y sindicatos) han dejado un poquito en el camino para alcanzar un punto de equilibrio y, en esta postura confío», resalta.
Promesas
Mientras tanto, las patronales y los sindicatos tildan la actitud del Gobierno de «vaga». Recuerdan que existe un documento remitido por el presidente, Rodríguez Zapatero, cuando era candidato en las elecciones generales, en el que apostaba, si ganaba los comicios, por suscribir una nueva declaración de diálogo social dentro de los 100 primeros días desde su toma de posesión. Lamentan que el plazo haya pasado y la propuesta del Ejecutivo esté todavía pendiente.
Los empresarios apuntan que «alguien tiene que tirar del carro del diálogo social», y resaltan que «ese alguien tiene que ser el Gobierno». También aseguran que existe «amplia coincidencia» con CC OO y UGT en que el 'guión' que prepara Moncloa ha de recoger el desarrollo de las cuestiones pendientes, acordadas en la anterior legislatura, como la renovación de las políticas activas y la reestructuración de los Servicios Públicos de Empleo.
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, asevera que no dispone de detalles sobre el calendario y el temario y, al igual que su homólogo en CC OO, José María Fidalgo, espera que el documento esté listo cuanto antes para que los trabajadores vean que no se pierde el tiempo ante el deterioro de los indicadores económico-laborales.