Después de un mes y medio de vacaciones, el Athletic 2008-2009 vuelve mañana al tajo en un clima de tranquilidad y con pocas novedades en el plano deportivo. Las variaciones en la plantilla han sido mínimas, con tan sólo dos caras nuevas hasta la fecha -Toquero y Del Olmo-, por lo que la columna vertebral de la escuadra rojiblanca será la misma que pegó el estirón clasificatorio en el último tramo de la pasada campaña. Joaquín Caparrós inicia su segundo año en el banquillo de San Mamés con la obligación de consolidar las bases de un conjunto ambicioso y con aspiraciones aristocráticas, es decir, olvidarse de las migajas de la salvación y forjar un sólido proyecto europeo.
A diferencia de lo que ocurrió el verano pasado, con una nueva junta directiva al frente del club, cambios en el cuerpo técnico y los 13 millones de euros invertidos en fichajes, la situación actual se escribe en clave de calma. Es cierto que hubo amagos de dimisiones -Julen Masach- y discrepancias en torno a la estructuración del trabajo en Lezama, agudizadas por la protestada continuidad de Kike Liñero al frente del Bilbao Athletic, pero las aguas volvieron pronto a su cauce para instaurar la paz en el seno rojiblanco.
No hace falta esforzarse mucho para recordar el continuo goteo de jugadores que llegaban el verano pasado a San Mamés para posar con la zamarra rojiblanca. Un total de ocho futbolistas firmaron por el Athletic para regenerar el tejido de un equipo que, durante las dos campañas anteriores, luchaba por permanecer en Primera y poner a salvo su historia. Aitor Ocio, David Cuéllar, Iñaki Muñoz, David López, Gorka Iraizoz, Asier del Horno, Armando Ribeiro y Koikili Lertxundi se pusieron a las órdenes del 'novel' Joaquín Caparrós, además de los canteranos Markel Susaeta, Aitor Ramos y Urko, que también debutaron con el primer equipo.
Pues bien, la situación de ahora es diametralmente opuesta. El Athletic sólo ha firmado a Joseba del Olmo y a Gaizka Toquero, que mañana conocerán a sus nuevos compañeros, y eso que este último todavía tiene que demostrar a Caparrós que está capacitado para moverse en las hierbas de Primera. No se esperan más fichajes, lo de Yuri Berchiche se apantana, aunque cabe pensar que algún canterano podría 'romper' y convencer al 'míster'.
Exceso de plantilla
Y, si los fichajes escasean, el Athletic debe pensar y actuar rápido para dar salida a una batería de jugadores que no entran en los planes de Caparrós. Mañana en Lezama se vestirán de corto Luis Prieto, Iban Zubiaurre, Javi Casas y Tiko, cuatro futbolistas que saben que no son de agrado del entrenador. De hecho, sus números de la temporada pasada les han convertido en invisibles y, quizás por ello, resulta difícil encontrarles un buen acomodo.
La sesión de mañana será una toma de contacto con la realidad para los jugadores, que pasarán por la báscula y se someterán a diversas pruebas médicas que arrojarán los primeros resultados acerca de su estado físico tras un mes y medio de inactividad. Entre todos los futbolistas citados para acudir a Lezama habrá uno que lo vivirá de forma especial. Carlos Gurpegui iniciará la pretemporada como uno más, una vez olvidada la sanción de dos años por dopaje, y en vez de hablar de probetas, laboratorios y días de soledad se dedicará a disfrutar del fútbol, su pasión y profesión.
El Athletic, tras su tradicional puesta de largo, trabajará también el miércoles en Lezama y el día siguiente hará las maletas y se desplazará a Isla Canela (Huelva) para realizar la primera parte de la temporada, trufada con dos amistosos, que se completará con un torneo internacional en Marruecos. El Athletic 2008-2009 de Joaquín Caparrós calienta motores, listo para el despegue.