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Sociedad

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La asignatura pendiente de la actividad empresarial
Mujeres de Villavieja hablan sobre uno de los programas durante un curso. / F. E.
El Programa Raya del Duero tiene un segundo capítulo importante, pero cuyo desarrollo va retrasado. Es la parte empresarial de la iniciativa, y ahí no se puede hablar, al menos hasta el momento, de éxito. Hace ya dos años largos, los municipios participantes aprobaron realizar un estudio que detallara los campos donde la iniciativa empresarial tenía más posibilidades de prosperar.
«Se hicieron los informes; incluso en algunos sectores se elaboró un plan de negocio, pero ni las asociaciones empresariales ni los municipios siguieron adelante», explica Agustín Blanco. La elevada edad media de los residentes en la zona, la falta de tradición empresarial y los riesgos financieros que deben asumir parecen las razones que explicarían que esta parte del Programa no termine de arrancar.
Ahora, no obstante, se abre otra posibilidad. Ciento setenta y cinco pueblos repartidos entre Zamora, Salamanca y la región portuguesa al otro lado de los Arribes del Duero se han unido para formar una Agrupación Europea de Cooperación Territorial (ACT), una figura jurídica creada por la Unión Europea para favorecer el desarrollo de áreas depauperadas. Los 34 pueblos del Programa Raya del Duero forman parte de esa ACT, que está en fase de tramitación y que, de salir adelante, sería la primera de Europa.
Blanco confía en que esa entidad propicie avances en el ámbito de la economía. Es posible que su mayor dimensión permita dar un impulso que no ha sido posible a la Fundación Encuentro. Porque, en los centros Codel, a lo más que han llegado ha sido a hacer algunos cursos para pequeños empresarios y autónomos. Pero se trata de una formación dirigida a quienes ya ejercen una actividad empresarial. El problema, sin embargo, como pasa con la Iglesia (en una zona que también ha sido vivero de seminaristas) es la falta de vocaciones.
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