Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sufrieron un gran varapalo con el rescate de uno de sus más valiosos rehenes, la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, que tras seis años de calvario en manos de la guerrilla se ha vuelto a reencontrar con su familia. Esta exitosa intervención ha hecho mella en las FARC, hasta el punto de que ayer el felicitado ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, aseguró con rotundidad que «están resquebrajadas y debilitadas». Prueba de ello es el engaño al que sometieron a la guerrilla para conseguir liberar a los quince 'canjeables' y que se puede ver con detalle en un vídeo que Santos presentó el viernes -madrugada de ayer en España- sobre la exitosa operación militar.
La exhibición de la grabación del rescate se retrasó porque los servicios de inteligencia editaron el contenido reduciendo los quince minutos en poco más de tres. Además de este recorte, distorsionaron los rostros de los agentes que actuaron como trabajadores humanitarios para impedir que sean reconocidos y no comprometer su vida ni otras futuras posibles actuaciones. Tampoco se ve cuándo o cómo redujeron a 'Cesar' quien, según el ministro, pretendió saltar del helicóptero cuando se dio cuenta de que había caído en una trampa.
Las imágenes recordaban a las de las otras dos entregas de secuestrados: un gran claro donde aterrizó uno de los helicópteros, muchos guerrilleros alrededor, supuestos equipos de periodistas y la subida a la aeronave con los secuestrados maniatados. Desde París, Betancourt aseguró: «Con lo que vi durante la operación, francamente, no creo que me puedan engañar fácilmente. No creo que haya sido una puesta en escena».
En la reproducción también se pueden ver a varios guerrilleros armados con fusiles y vestidos con uniformes camuflados en medio del cultivo de hoja de coca en donde aterrizó la aeronave para recoger a los rehenes. «Tienen serios problemas de comando y control, de comunicación entre ellas», apuntilló el ministro de Defensa.
Con esta prueba gráfica se quisieron acallar rumores que apuntaban a que se había pagado una gran cantidad de dinero por la liberación. El Gobierno de Colombia rechazó que fuera un montaje por el que se pagó unos 13 millones de euros a jefes de las FARC. Francia, Suiza, Estados Unidos y la ex candidata presidencial negaron también «la puesta en escena».
«Es absolutamente falsa la hipótesis del rescate pagado», repitió Santos. «Hemos tenido una política agresiva y exitosa de pago de recompensas. Hay mucha información que hemos pagado (...) Son millones», añadió.
Peligro de filtraciones
La operación militar ha llenado de optimismo a Bogotá, que ya se atreve a decir que se puede empezar a ver «la luz al final del túnel». Durante una intervención en el Campus FAES, en Navacerrada y presentado por el ex presidente del Gobierno José María Aznar, Santos reveló ayer algunos detalles más del operativo y durante el encuentro con la ministra de Defensa, Carmen Chacón, siguió dando más información. «Fue un golpe contundente, y encima sin haber disparado un tiro y sin derramar una gota de sangre. Todavía creo que las FARC no lo ha podido asimilar, ya que demuestra que nuestra fuerza pública está muy bien entrenada». Además, detalló que esta acción tuvo que adelantarse lo más posible para evitar posibles filtraciones.
El escenario que plantea Colombia a partir de ahora resulta bastante alentador. El titular de Defensa afirmó que no cree que las FARC quieran tomar represalias contra los que todavía están secuestrados porque la guerrilla «es torpe, pero no tan torpe», aseguró.
Asimismo consideró que es el momento de empezar a prepararse para cuando acabe esta «pesadilla» de las FARC. «Por fortuna la estamos terminando y hay que seguir hasta lograr que finalmente acabe del todo». Sin embargo, el ministro quiso evitar el tono triunfalista y tendió la mano a la guerrilla para negociar, aunque bajo unas condiciones «muy claras y que todos ya conocen», sostuvo.