Un total de 14 autobuses del servicio Bizkaibus han aparecido esta mañana con las lunas rotas, coincidiendo con la primera jornada de huelga de 24 horas de los trabajadores de TCSA. Ocho de las unidades fueron inutilizados en la cochera de Zorroza y otros seis en tránsito.
Según han informado fuentes de la empresa que gestiona el servicio, las unidades pudieron ser sustituidas por coches de reserva, por lo que pudieron cumplirse los servicios mínimos. Los mismos medios han advertido de que, en caso de que los sabotajes prosigan, la falta de disponibilidad de lunas adecuadas en el mercado puede afectar el normal desarrollo del transporte público por carretera en las próximas jornadas.
TCSA ha vuelto a "brindar toda su colaboración a las fuerzas del orden para localizar y detener a los autores de unas acciones que se sitúan al margen de toda legalidad y que son más propias de kale borroka que de la legítima defensa de los intereses de los trabajadores".
Por último, TCSA recuerda la obligación legal que tiene el comité de huelga de prevenir y evitar este tipo de acciones violentas que van directamente contra los intereses de la ciudadanía y de la empresa, pero también de los propios trabajadores.
Seguimiento "unánime"
Mientras tanto, los trabajadores de TCSA secundan "de manera unánime" la primera de las tres huelgas de 24 horas previstas para hoy, mañana y el domingo, después de que anoche ratificaran en asamblea mantener estos paros para reclamar su equiparación con el resto de compañeros del transporte urbano.
Según han indicado fuentes del comité, la reunión mantenida el pasado miércoles con la empresa y el comité concluyó sin acuerdo, ya que los represetantes de los trabajadores consideraron "insuficiente" la oferta presentada por la compañía de transporte.
La empresa les oferció unas subidas salariales del IPC más 1,5 puntos, pero supeditadas a dos aspectos. El primero de ellos la supresión del servicio del traslado del personal y el segundo la aplicación de un decreto que supone, en la práctica, "trabajar 30 minutos más". El comité criticó esta propuesta, porque supone, en el caso del servicio del traslado de personal, perder un derecho adquirido "desde hace 30 años" y eliminar 20 puestos de trabajo que son los destinados a este servicio.
En este sentido, indicaron que, aunque la oferta salarial era un "inicio para negociar", no aceptan las condiciones que plantea la empresa. La próxima reunión entre ambas partes se llevará a cabo el lunes a las once y media de la mañana.
Los responsables del comité aseguraron que están a la espera de que la "empresa haya algún movimiento serio y no venga a la reunión con "provocaciones como la de eliminar el servicio de personal o la implantación de un real decreto que le salga gratis a la empresa". Los servicios mínimos establecidos para las huelgas llegan al 30 por ciento, lo que supone 80 ó 90 autobuses sobre una flota total de 270 vehículos.