La líder de los pobres entre los más pobres de India, la de los más marginales, los que llaman los intocables, ha brindado a sus ciudadanos en los últimos días un nuevo motivo para la polémica. Mayawati, una mujer de 52 años que representa a los de más baja casta y gobierna la región de Uttar Pradesh, al norte del país, mandó levantar una estatua en su honor y, nada más inaugurarla, ordenó su inmediata retirada y sustitución por otra más grande. Quería una que estuviese a la altura de los históricos gobernantes con los que iba a compartir gloria y espacio. O mejor dicho, que les superara ligeramente. En realidad, la pequeña mole tenía 4 metros de altura, pero era algo más pequeña que las de sus compañeros de Historia.
Mayawati mide poco más de metro y medio, 1,52 centímetros en realidad, pero se sabe una mujer de altura. La región de Uttar Pradesh que gobierna tiene una población de 166 millones de habitantes, que es tanto como decir España, Francia, Italia y Portugal juntas. La zona es de las más pobres y subdesarrolladas del país, pero ella, representante de la casta más baja, la de los 'dalit' o intocables, no ha tenido en sus años de gobierno ningún rubor para promover en Lucknow, capital del territorio, un parque dedicado al padre de la Constitución india, el intocable Bhimrao Ambedkar.
El homenaje a los históricos, entre los que por lo visto también se incluye, se le ocurrió a mediados de los noventa, poco después de llegar al poder, en el que aún sigue. Entonces, dedicó los primeros 5.000 millones de rupias, unos 73 millones de euros, a la construcción del memorial Ambedkar, un parque diseñado con estructuras tan fuertes que le permitirá «sobrevivir 1.000 años» y da cobijo a las estatuas de los principales líderes intocables.
La retirada de la pequeña imagen de cuatro metros se produjo el pasado domingo. Los operarios que se la llevaron tuvieron que hacerlo de madrugada, pero no porque fuese ilegal, que contaba con la autorización de la pobre primera dama. Kanshi Ram, otro líder intocable que luce allí mismo otra estatua, debió quedarse de una pieza. «Kanshi Ram siempre dijo que estaría muy contento de instalar mi estatua junto a la suya. He decidido erigirla para cumplir sus deseos», se había justificado la buena mujer.
Los 'dalit', según la agencia 'Efe', siguen siendo la comunidad más discriminada en la rígida escala social hindú, pese a que el sistema de castas fue abolido por la Constitución de Ambedkar en 1951. Mayawati les ha representado en Uttar Pradesh durante cuatro mandatos seguidos. Sus discursos por la justicia social se contraponen con el lujo asiático con el que vive.
En su último cumpleaños recibió 10 toneladas de flores, un avión, un millón de pastelitos y diamantes por gentileza de sus funcionarios, que deben andar muy bien de rupias. Se iluminaron edificios gubernamentales y fue agasajada incluso con un helicóptero. En cinco años, su fortuna personal se ha multiplicado por 4.600. «Me quieren», dice Mayawati. No es para menos.