Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Economía

ANÁLISIS

02.07.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Tal y como están el coste de los créditos, la dificultad de su obtención y el precio de la gasolina y considerando las negras perspectivas del empleo, en concreto, y de la economía, en general, no puede extrañarnos nada en absoluto el hecho de que una buena parte de de la ciudadanía haya decidido alargar unos cuantos kilómetros más la vida útil de su vehículo y haya pospuesto el cambio para tiempos mejores. Las matriculaciones de automóviles han caído así un 17,8% en lo que va de año, lo que supone el mayor desplome vivido desde 1.993, cuando padecimos otra crisis de caballo, quizás no menor que la de ahora, pero probablemente más corta. La caída registrada en las ventas de los coches mayores y más caros supera el 40% y se acerca peligrosamente a la mitad, lo que indica un comportamiento muy racional. Ha llegado el momento de abandonar la ostentación, evitar las compras 'emocionales' y practicar las decisiones racionales, lo que nos conduce hacia los modelos más prácticos, con un menor consumo por kilómetro recorrido y con un precio más moderado.
Las ventas de coches son un importante y magnífico indicador de la coyuntura. Lo primero, porque el sector es de síntesis, como le ocurre a la construcción. Detrás de un coche hay mucho acero y mucho aluminio, forja, fundición, neumáticos, electrónica y un largísimo etc. plagado de alta tecnología, mano de obra sofisticada y complejas operaciones de logística. Todo un perfecto resumen de la economía de un país. Lo segundo, porque hay una correlación muy elevada entre la situación de los indicadores de confianza y las ventas de automóviles. En definitiva es una decisión importante que implica cantidades elevadas de dinero y que, en numerosas ocasiones, se efectúa a crédito, lo que supone un compromiso de varios años. Por eso, cuando el horizonte amenaza tormenta, lo más seguro es quedarse en casa.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS