Tras una jornada repleta de fiesta como la del lunes, ayer la selección española de fútbol cambió la camiseta roja y el pantalón azul por el traje oficial para recibir el reconocimiento de la Familia Real y de las autoridades, y compartir con ellos el éxito cosechado en Austria y Suiza. Fue la última vez que el cuerpo técnico y los jugadores aparecieron juntos. A partir de ahora cada uno comenzará sus merecidas vacaciones antes de reincorporarse a sus respectivos clubes para el inicio de la pretemporada en julio.
Los actos, sin embargo, también tuvieron un poso que sonó a despedida por parte del actual seleccionador. Luis Aragonés ya ha anunciado en reiteradas ocasiones que no hay vuelta atrás sobre su continuidad, y ya se barajan fechas para la presentación de su sustituto Vicente del Bosque. Se marcha al fútbol turco después de haber cumplido con la misión encomendada.
Tal vez por eso, ayer lanzó algunos de los que pueden ser sus últimos mensajes a los hombres que ha dirigido y que, 44 años después, han vuelto a poner a España en lo más alto de fútbol. Fueron palabras contundentes, de las que normalmente se dicen en privado, y si se hace en público es porque se está muy seguro. «Sois los mejores jugadores del mundo, no sólo de Europa», les alabó en una de sus intervenciones. «Al principio creían que se lo decía para motivarles, pero poco a poco se han dado cuenta de que es verdad. Porque no hay equipo en el mundo que toque mejor que nosotros», recalcó.
El 'Sabio de Hortaleza' sabe que ha conseguido implantar un modelo de juego con las piezas idóneas, por eso les solicitó que «sigan con la misma forma de trabajar, y consiguiendo más éxitos», en referencia al Mundial que tendrá lugar en Sudáfrica dentro de dos años.
Aragonés realizó estas declaraciones en el Palacio de la Moncloa, donde junto al resto de la expedición fueron recibidos por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la ministra de Educación Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera y el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, entre otros. El jefe del Ejecutivo destacó en su interlocución el «trabajo, talento, esfuerzo y humildad» mostrados por la selección y apuntó que, con su victoria en la Eurocopa, el combinado nacional ha alcanzado un éxito que «hace felices a todos los españoles».
Acto emotivo
La recepción fue un acto emotivo al que se sumaron cientos de aficionados. Zapatero recibió a todos los integrantes de la 'roja' y les condujo hasta un escenario preparado para la ocasión que presidió el trofeo que acredita al equipo nacional como campeón continental. El presidente, que bromeó asegurando que nunca había visto tanta gente en un acto de La Moncloa, destacó el «gran fútbol» hecho por los hombres de Aragonés. «Pocas veces se gana con tanta claridad», apuntó. «A veces la realidad es mejor que los sueños y para muchos españoles conseguir este título era un sueño casi imposible, pero con confianza, ganas, espíritu de equipo, humildad y un gran director -en alusión al 'Sabio de Hortaleza'- se puede», explicó. Además, auguró un futuro prometedor. «Es el principio de los mejores tiempos», indicó.
Antes de acudir a este acto en La Moncloa, toda la selección compartió cerca de cuarenta minutos con la Familia Real en los jardines del Palacio de la Zarzuela. Fue un encuentro «muy humano y muy personal», en palabras del seleccionador. «Tenemos un gran Rey. Ha estado extraordinario con todos. Nos ha dado la enhorabuena y toda la familia se ha mostrado encantada», resumió.
Cuando toda la expedición se disponía a partir a su próxima cita, Aragonés tuvo otro detalle. Se saltó el protocolo y quiso saludar a los numerosos aficionados -en su mayoría niños- congregados en la salida.