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Alumnos por un día
2.500 docentes de Secundaria se examinaron ayer en el BEC de Barakaldo para acceder a 614 plazas de funcionarios
22.06.08 -

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Ayer fue día de clase en el BEC de la localidad vizcaína de Barakaldo. 2.500 profesores de Secundaria, Escuelas Oficiales de Idiomas y Formación Profesional cambiaron por unas horas los papeles con sus alumnos y se sentaron al pupitre para afrontar la primera prueba de acceso a una de las 614 plazas de funcionario de la enseñanza pública. El martes tendrán que enfrentarse a su segundo ejercicio, de carácter práctico, y después deberán defender ante un tribunal el programa académico que ya presentaron de forma previa.
En la cita no han estado todos los educadores que deseaban acceder a las plazas. 145 fueron excluidos por no acreditar el perfil lingüístico en euskera. Una cifra que se suma al medio millar de profesores de primaria que fueron rechazados el pasado año por el mismo motivo. Este asunto provocó ayer disparidad de opiniones, aunque muchos tenían claro que el idioma vasco es un «requisito esencial» para la enseñanza.
Ése era el caso de Carmen, que lleva once años impartiendo clases de euskera por todo el País Vasco, principalmente como sustituta. «Me parece perfecto que lo exijan porque estamos en una comunidad con dos lenguas», opina. Ayer no estaba especialmente nerviosa; después de todo, lleva seis meses preparando un programa que consta de 75 temas. El examen es su puerta a «una mayor estabilidad profesional».
Similar peregrinaje ha seguido Arrate Plazaola, licenciada en Medicina de Eibar, que acumula nueve años de enseñanzas en diversos centros de Navarra y Vitoria. Su materia es algo más específica, ya que enseña procesos sanitarios, lo que le ha permitido cubrir varias vacantes en ciclos como el de auxiliar de enfermería. Ella cuenta con el perfil lingüístico 2, algo que se sacó en su día «porque es imprescindible para poder trabajar en cualquier ámbito». Aunque sabe que el temario es amplio -el suyo incluye apartados de medicina y biología-, en su opinión los profesores juegan con ventaja. «A nosotros nos examinan todos los días en clase», advirtió.
Temarios «obsoletos»
Preparados o no, los exámenes de ayer revestían cierta dificultad, en ocasiones a causa de los temarios desfasados. «Son obsoletos y monstruosos», aseguró el vitoriano Gerardo Castillo, profesor desde hace ocho años de sistemas energéticos en ciclos de Formación Profesional. Sus conocimientos no proceden únicamente de su experiencia en las aulas, sino de su constante preparación, ya que tiene dos ingenierías y un título de FP. A pesar de todo ha tenido que «memorizar» muchos temas para poder opositar puesto que «preguntan por aspectos referentes a ordenadores que ya ni siquiera existen», protestó.
Él no era el único indignado. La profesora de inglés Mónica Santiago, de Urduliz, también considera que las cosas se podían haber hecho mejor. «El problema es la fecha del examen, que ha coincidido con la época en que más trabajo tenemos los profesores», lamentó. Ella lleva 17 años dando clases y sin embargo ayer tenía que volver a demostrar que sabía hacerlo.
En igual situación se encuentra Toni Pazos, de Bermeo, que no ha podido prepararse tanto como le hubiera gustado. Licenciado en Filología Hispánica, lleva siete años en las aulas, la mayor parte del tiempo como profesor sustituto por lo que en ocasiones ha tenido que enseñar Latín, Historia de las Religiones, Informática o «lo que tocase». Su opinión acerca de los temarios no era mucho más amable que la de Gerardo Castillo, ya que reconocía que le preguntaban por cuestiones de poca aplicación real. «Nos lo preguntan porque se supone que tenemos que saberlo», se consoló.
Todos ellos repasaban ayer en el BEC ajados apuntes como los que están acostumbrados a ver desde el otro lado de los pupitres, sin duda más solidarizados que nunca con sus alumnos. También en la picaresca. «No hay chuletas que valgan. Nos vigilan con cámaras», bromeó Pazos.
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