Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Economía

JORGE SENDAGORTA,PRESIDENTE DE LA FIRMA VASCA DE INGENIERÍA SENER
«La energía nuclear volverá pronto a España com0 una auténtica ola»
Afirma que Abu Dhabi ha sido la «alianza ideal» para desarrollar la empresa de energía solar que prevé invertir 2.000 millones de euros
15.06.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«La energía nuclear volverá pronto a España com0 una auténtica ola»
MADRID. Jorge Sendagorta, en su despacho, tras la entrevista. / JOSÉ RAMÓN LADRA
Preside una de las empresas vascas de mayor prestigio internacional, que ha traspasado la barrera del medio siglo liderando proyectos industriales en la industria naval, en el sector de la energía, la aeronáutica y ahora en la explotación del sol para producir electricidad. Jorge Sendagorta, el máximo responsable de Sener, cree que el acuerdo firmado hace algunos meses con el emirato de Abu Dhabi, para desarrollar un proyecto de explotación de energía solar que invertirá 2.000 millones de euros en la construcción de plantas de producción eléctrica, abre un mundo apasionante.
-El acuerdo con Abu Dhabi, ¿surgió porque estaban buscando fuentes de financiación o hay otras razones para justificarlo?
-Es mucho más importante que una mera financiación. Hay que tener en cuenta, además, que en el proyecto Torresol nosotros mantendremos el control sobre el 60% de las acciones, lo cual nos obliga también a afrontar el mayor esfuerzo financiero. Abu Dhabi ha puesto en marcha proyectos muy interesantes, como es el caso de la ciudad promovida por Masdar, y es una zona en la que es importante tener un socio para ir de la mano. Para la energía solar, además, es un área del mundo que, por razones lógicas, resulta clave.
-Entonces, esperan que los árabes aporten algo más que dinero a esta empresa.
-Sin duda. El mundo de la energía solar es muy pequeño y nos conocemos todos. Ellos tenían acuerdos con los mejores centros tecnológicos del mundo y, por eso, este acuerdo es una alianza ideal. Hay compromiso financiero, pero también de intercambio de conocimientos tecnológicos en ambas direcciones.
-¿Cuanto dinero han invertido ya en este proyecto?
-En el desarrollo tecnológico, unos quince millones de euros. A eso hay que añadir unos diez millones adicionales en varias instalaciones que están en proceso de construcción.
Una energía cara
-¿Por qué la energía solar no ha conseguido triunfar todavía, o al menos alcanzar el grado de eficiencia de otras alternativas al petróleo?
-El problema en la energía solar es que es muy cara, lo que te obliga a hacer inversiones muy importantes. Eso mismo es lo que ha limitado también el desarrollo de la tecnología. Por ello, nosotros no sólo hemos pensado en Torresol como una empresa que hará inversiones en plantas de producción, sino como una vía para desarrollar la tecnología y reducir todo lo que seamos capaces los costes de las instalaciones.
-Además de cara, requiere grandes extensiones de terreno. Por ejemplo, para conseguir producir la misma energía eléctrica que una central de ciclo combinado, de 400 megawatios, ¿qué extensión se necesita?
-Primero hay un problema de límites legales. En España, una explotación de energía solar no puede producir más de 50 megawatios. Para esa potencia se necesitan unas 200 hectáreas.
-Entonces, para igualar al grupo de generación de ciclo combinado necesitamos ocho veces más... ¡la extensión de 1.600 campos de fútbol, todos juntos!
-Pues... sí. También es cierto que las economías de escala de una instalación de este tipo se agotan entre 200 y 300 megawatios. Por encima ya no se conseguirían ahorros significativos.
-Ustedes siempre han tenido una clara vocación por desarrollar temas relacionados con la energía. Pero, ¿cómo llegaron a preocuparse por algo tan, de momento, marginal como la energía termosolar?
-La verdad es que no acabamos de aterrizar en ello, llevamos mucho tiempo. Tenemos relación con la energía solar desde que se creó el centro de ensayos, el Ceimat de Almería, en los años 80. Después, sobre todo tras el impulso a la energía eólica, las investigaciones quedaron en punto muerto, aunque había varios proyectos dando tumbos por España. Hace unos cinco años decidimos retomarlo y creo que con el acuerdo con Abu Dhabi le hemos dado el impulso definitivo.
-En cualquier caso, las energías renovables, la eólica, la solar, pueden ser un complemento pero no una alternativa.
-No, yo creo que son algo más que un complemento. Como ya es sabido, Europa quiere llegar a una capacidad de energías renovables del 20% para el año 2020. Ese porcentaje es algo más que un complemento. En el caso de España, está claro que tenemos una carencia. No tenemos recursos energéticos propios y estamos obligados a reducir la dependencia del petróleo. Bueno, prefiero utilizar el término vulnerabilidad, no el de dependencia.
Paradojas
-¿Cree que es inevitable rescatar el debate sobre la energía nuclear?
-Ese debate ya está abierto. Son los propios sindicatos los que han lanzado ya esta preocupación. Es cierto que el momento financiero no está precisamente para grandes inversiones, ¿verdad? Sin embargo, creo que la energía nuclear volverá pronto a España y será como una auténtica ola.
-¿Y cree que la población española está preparada para algo así?
-Tengo que reconocerle que los ingenieros no entendemos esta clase de preguntas.
-Me hago cargo, pero desearía insistir en la cuestión.
-Mire, hay paradojas que no se entienden. En los últimos tiempos se habla mucho de la posibilidad de atrapar el CO2 producido por la combustión de combustibles fósiles, para almacenarlo bajo tierra o bajo el mar, en antiguos yacimientos. La verdad es que me parece que es mayor el riesgo de que se escape un gas almacenado a presión, como sería el caso, que el de una fuga de un almacén de residuos radioactivos. Hoy, las centrales nucleares funcionan con una seguridad más que aceptable.
-¿Cree entonces que se debería atender la solicitud de algunas centrales de alargar su vida útil?
-No me parece la mejor de las opciones. Alargar la vida de unas centrales que están construidas con tecnología de los años 70 no me parece una buena decisión. La tecnología ha avanzado lo suficiente como para asegurar que las nuevas serían muchísimo mejores.
La vertiente política
-¿Le ve usted al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en disposición de abrir ese 'melón'?
-Uffff... no lo sé. La política siempre se me ha dado mal y nunca acierto.
-Algunos gobiernos europeos, como es el caso de Italia, ya se lo están planteando.
-En la actualidad, el mayor esfuerzo de inversiones en centrales nucleares se está haciendo en Asia. Pero no tengo ninguna duda de que en un futuro no muy lejano Europa se va a apuntar a ese carro. Dejará de ser, por tanto, un fenómeno exclusivamente francés. Y algún día oiremos que se construye una en México, otra en Inglaterra... y así sucesivamente. Si queremos, podemos evitar el debate y miramos para otro lado, pero estaríamos cayendo en una trampa.
-Cambiemos de tercio. Ustedes son una ingeniería muy peculiar. No sólo atienden la demanda de los clientes, sino que se empeñan en poner en marcha proyectos propios.
-Es que en una empresa de este tipo te sucede muchas veces que tienes una idea, que incluso avanzas en su desarrollo y no tienes un cliente que te reclame algo así. Eso es lo que nos sucedió con Zabalgarbi, por ejemplo. Los vertederos son, permítame la expresión, una auténtica porquería en el sentido estricto del término. En esa planta hemos demostrado que se puede adoptar una solución limpia y eficaz para el tratamiento de las basuras. Como teníamos la solución, promovimos la construcción de la planta y ahora vamos adelante con la segunda unidad.
-¿Han pensado alguna vez en la salida a Bolsa de Sener?
-Pensar sí, pero no es el momento para algo así. Todavía tenemos incluso un problema de tamaño. Somos demasiado pequeños para llegar a la Bolsa, pero sobre todo porque tenemos muchos proyectos en una fase incipiente de maduración. En el futuro... quién sabe.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS