
Acto de UGT-Euskadi en el que ha participado Cándido Méndez. / Telepress
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha advertido hoy en Bilbao que una revisión de las directivas europeas como la que propone una jornada laboral semanal de 65 horas son de un "cinismo descomunal" y pueden "abocar a una situación de confrontación muy seria".
Méndez ha participado hoy en un acto de UGT-Euskadi conmemorando los 30 años transcurridos desde su primer congreso constituyente, acto que también ha contado con la intervención del secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado. Granado, en la línea de Méndez, ha asegurado que el Gobierno español dará "la batalla hasta el último momento en el Parlamento europeo" en contra de esta ampliación de jornada en la Unión Europea.
El secretario general de UGT ha explicado la "preocupación enorme" que sienten por el "desenfoque lamentable en la orientación política de la Unión Europea", criticando el capitalismo especulativo imperante frente al "capitalismo decente, productivo", en definitiva "con valores morales".
En esta línea, ha recordado el desafecto existente entre los ciudadanos y las instituciones europeas que marcan las encuestas, asegurando que éste aumenta con respuestas equivocadas como "pretender en la revisión de la directiva sobre el tiempo de trabajo extender a toda Europa lo que antes era la opción de algunos países, particularmente del Reino Unido, que es pasar de la jornada semanal de 48 horas a la jornada de 65 horas".
"Así no se construye Europa"
"Además, con un argumento de un cinismo descomunal que es el de que esto garantiza la libre elección de jornada del trabajador", ha subrayado, aseverando que "así no se construye Europa y así podemos abocar a una situación de confrontación muy seria con el único proyecto que para los españoles, los checos, las austriacos o los turcos que están esperando el ingreso, es el único proyecto que merece la pena en el marco de la integración política y económica a nivel de nuestro planeta".
A esta directiva se ha referido también el secretario de Estado de Seguridad Social, quien ha recordado que el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, defendió los criterios del Gobierno de España en el Consejo de Ministros de Trabajo de la UE, para evitar que en este entorno económico de incertidumbre "se piense que la única solución para afrontar los retos económicos es convertir la flexibilidad en precariedad".
"No lo hemos conseguido", ah reconocido, pero ha adelantado que "es nuestra intención dar la batalla hasta el último momento en el Parlamento europeo para evitar que la directiva del tiempo de trabajo se convierta en un retroceso que, como ayer dijo Celestino Corbacho, acerca más no a la Europa del siglo XXI sino a la del XIX".