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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 10 febrero 2012

Vizcaya

ANTÓN REY párroco de miribilla
«Ya tengo bodas pactadas para el año que viene»
08.06.08 -

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«Ya tengo bodas pactadas para el año que viene»
Antón Rey es el párroco de Miribilla y San Adrián, hombre acostumbrado a los retos. De cura en Portugalete y Bilbao, marchó a misiones a Sudamérica, a la zona ecuatoriana de San Isidro, donde trabajó tres años. Hace dos que regresó al 'botxo' con otra misión: crear una comunidad cristiana en Miribilla, donde se levantan 3.000 viviendas; toda una concentración de feligreses en potencia. Y parece que lo está consiguiendo, a pesar del momento de retroceso que vive la práctica del catolicismo.
En los últimos diez años, tres grandes iglesias han perdido el culto religioso para abrirse a servicios ciudadanos: La Merced, convertida en Bilborock; Corazón de María, hoy Museo de Reproducciones Artísticas; y, este mismo año, el Santísimo Nombre de María de Otxarkoaga. El acuerdo en esta última establece que el Ayuntamiento recupera la gestión del inmueble, dedicado ahora a usos sociales. El Obispado le ha comprado otro templo y dos casas del cura en este barrio valorados en 838.000 euros, que serán pagados «religiosamente», según detalló el alcalde, Iñaki Azkuna.
Mientras se edifica la iglesia de Miribilla, Antón Rey oficia las ceremonias en un bajo de la calle Jardines de Gernika. Aquí organiza misa los domingos y convoca a 60 niños en catequesis. Esperanzado, destaca las cifras del año pasado y piensa en la llegada de nuevos fieles. En 2007, celebró 50 bautizos y 30 matrimonios. «Y ya tengo pactadas bodas para el año que viene», declara orgulloso. La iglesia tendrá delimitadas dos zonas. Una para el culto religioso y otra para la formación, las asambleas y la acogida. Los despachos están en un módulo adosado a una fachada, de distinto estilo del templo.
Antón Rey, vestido con una chamarra vaquera, visita el edificio en obras y se interesa por el campanario, que será traslúcido, revestido de cristal. Ya tiene pensados los nombres de las tres campanas: Paz (pake mina-ansia de paz), Renovación (bihotz barria) y Mina San Luis (Sanluisena). «Será una iglesia asentada en el pueblo», dice. Campanas de volteo, a la antigua usanza, en las que no hará falta tirar de una cuerda para llamar a misa. Se activarán a distancia desde la nave a través de un sistema eléctrico. Que esté tranquilo el vecindario, que no sonarán siemprere a las 'en punto'.
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