
El primer ministro, Ehud Olmert, en una foto reciente. /AP
Gran desconfianza en Olmert
El 70% de los israelíes no confía en su primer ministro, Ehud Olmert, según una encuesta publicada hoy por el periódico israelí 'Haaretz'. La encuesta fue realizada anoche, después de que se conocieran todos los detalles de la declaración efectuada por Talansky.
El 70% de los encuestados no cree la versión del primer ministro, quien asegura que el dinero que recibió de Talansky sólo fue empleado en sus campañas electorales. Además, la encuesta revela que el 51% de los votantes de su partido tampoco le creen.
Considera que el primer ministro no puede hacer frente a los retos que tiene Israel "mientras pesan sobre él las actuales sospechas"
Barak deja a elección de Olmert el método para apartarse de las gestiones: exención, vacaciones, dimisión...
Al primer ministro israelí se le investiga por haber aceptado hasta 150.000 dólares en sobornnos por parte de un empresario de EEUU
El ministro de Defensa y principal socio del Gobierno israelí, Ehud Barak, ha exigido al primer ministro, Ehud Olmert, implicado en una
investigación por corrupción, que cese en sus funciones y le ha advertido de que si no lo hace tratará de forzar un adelantamiento de las elecciones.
Barak, líder del Partido Laborista -de cuya participación en la coalición gubernamental depende la continuidad de Olmert al frente del ejecutivo-, no ha puesto plazos para el cumplimiento de su exigencia pero hoy mismo ha autorizado que varios de sus diputados presenten un proyecto de ley para disolver el Parlamento.
"No creo que el primer ministro pueda acometer sus funciones mientras pesan sobre él las actuales sospechas", ha dicho Barak en rueda de prensa en alusión a la investigación que se lleva a cabo contra Olmert por un caso de corrupción.
A su juicio, "Olmert tiene que desconectarse de la dirección diaria del Gobierno" al entender que, en esas circunstancias, no puede hacer frente a los actuales retos que Israel tiene por delante: los procesos de paz con
Siria y los palestinos, la lucha contra el movimiento islámico Hamás, la negociación para un canje de prisioneros con Hezbolá y la amenaza de Irán, entre otras cosas.
Debe de apartarse de sus funciones
Barak ha hecho estas declaraciones en una breve comparecencia ante los periodistas en la Kneset (parlamento), tras mantener un encuentro de carácter privado de más de una hora con Olmert en la oficina del primer ministro en Jerusalén.
En sus palabras ha dejado a elección del jefe del Gobierno el método para apartarse de sus gestiones. "No importa de qué forma lo haga: exención, vacaciones, dimisión ... no seremos nosotros los que le digamos cómo hacerlo", ha dicho Barak, quien ha recalcado que "por el bien del Estado y las normas de Gobierno, el primer ministro tiene que apartarse de sus funciones".
La ley israelí establece que el primer ministro puede pedir una exención de 100 días para ocuparse de problemas personales de cualquier índole, en cuyo caso le sustituiría la ministra de Exteriores y viceprimer ministro, Tzipi Livni.
Un 'préstamo' de 150.000 dólares
La intervención de Barak se produce un día después de que el empresario estadounidense Morris Talansky, principal testigo en una investigación de Olmert por corrupción, prestara testimonio y reconociera haber entregado al primer ministro israelí hasta 150.000 dólares, en su mayor parte, en sobres de efectivo.
Según Talansky, parte del dinero fueron donaciones "legales" para las campañas electorales de Olmert, y el resto lo entregó en concepto de préstamo para gastos personales como vacaciones familiares, hoteles de cinco estrellas y billetes de avión en primera clase, una deuda que el primer ministro no ha saldado.
Liderado por Barak, el partido laborista es un pilar fundamental de la actual coalición de gobierno, y la retirada de su apoyo al primer ministro haría imposible la continuidad de Olmert al frente del ejecutivo.