Sentirse como una princesa o un príncipe recién salido de un cuento de hadas es algo que puede estar al alcance de cualquiera, e incluso siendo más mundanos copiar la pomposidad de las realezas europeas es posible. Esta distancia se acorta en las bodas. En muchas ocasiones, la novia quiere sentirse como La Cenicienta, cuando llega al palacio del príncipe en su preciosa carroza tirada de hermosos corceles. Un casamiento es un día que queda señalado para toda la vida, marcado para siempre en la memoria de cada individuo (para bien o para mal). Por ello, el carruaje arrastrado por caballos es fundamental para sentirse el centro de todas las miradas por un día.
En La Rioja no existen muchos centros que se dediquen al alquiler de estos vehículos, pero hay dos que sí lo hacen y concretamente se encuentran en Lardero. A muy poca distancia. Son el centro hípico Equus y la entidad ecuestre de El Dorado. Además de pasear a los novios, desfilan en cabalgatas, pasacalles, carnavales o llevan a las guapas oficiales de las diferentes localidades de la región.
Equus posee tres tipos de carruajes: una 'manola', que es el vehículo descubierto que se utiliza para bodas, desfiles y cabalgatas, un 'maratón', que se emplea para trabajos en el campo, y un coche de rutas con capacidad para 16 personas y que se suele utilizar para despedidas de solteros y excursiones turísticas. Aunque lo más demandado es el servicio de bodas, que en Equus tiene el precio de 650 euros.
«Para los enlaces tengo a ocho ejemplares específicos: dos yeguas pintas, de dos colores, dos caballos españoles castaños oscuros, dos frisonas y dos yeguas grandes holandesas», comenta Nacho Ortega, propietario del centro Equus.
Por su parte, en El Dorado el precio por contratar un carruaje para un acontecimiento nupcial ronda los 600 euros. «Para estos compromisos utilizamos dos caballos 'isabelinos'. Tenemos cinco, que son de color café con leche y están especialmente domados para el enganche. Son muy vistosos y no es muy normal verlos», comenta Alberto Lázaro, dueño de El Dorado.
En las dos empresas realizan el mismo cometido. Se pasa a recoger a la novia y al padrino a su domicilio particular para llevarlos a la iglesia. Después, los ejemplares equinos reposan fuera del templo hasta que finaliza la ceremonia para llevar a la pareja recién casada al lugar donde se van a hacer las fotos e incluso al restaurante si éste se encuentra a poca distancia. Eso suele ser la norma, aunque en ocasiones se opta por la sorpresa y la 'manola' aparece después de la misa.
Herraduras y asfalto
El cuidado que revisten este tipo de animales no difiere mucho del resto de sus compañeros de cuadra. «Lo principal es que estén limpios y preparados para cuando se requieran, pero no hay nada especial en su mantenimiento. Comen lo mismo que los demás. Lo único son sus herraduras, que al pisar en asfalto son especiales para que no sufran lesiones de consideración en sus pezuñas», destaca Ortega.
Casi siempre el carruaje suele ir tirado por dos equinos, lo que en el argot se denomina 'tronco'. «El 'tronco' suele ser lo más habitual. La pareja de animales es lo que más realza, aunque también existen otros modelos como la 'cuarta', que son cuatro rumiantes, pero son muy complicados de dominar. Por último, también ofrecemos el sistema de a la 'limonera' (arrastre por un único animal), pero esta opción casi nunca se suele elegir porque queda muy pobre», indica Alberto Lázaro.
La zona de actuación de estas dos empresas no se limita a La Rioja sino que van a todos los rincones de España, aunque generalmente la zona norte suele ser el campo más habitual de actuación. «Solemos ir al País Vasco, Cantabria, Zaragoza. Es lógico que por el transporte haya un plus, pero eso nunca es problema, ya que tenemos un vehículo de nuestra propiedad», remarca Lázaro. Incluso famosos futbolistas como Iván Helguera han contratado carruajes riojanos para su enlace en la iglesia de San Pedro Apóstol, en Noja (Cantabria) y quedaron perfectamente retratados en revistas del papel 'couché'.
Una alternativa
El gran problema que se encuentran los que deciden acudir a la iglesia en carruaje descubierto es el tiempo. Las meteorología suele ser caprichosa y aunque cada vez más las predicciones son acertadas, éstas nunca son seguras. Por eso, es aconsejable tener una alternativa por si a Santa Bárbara le da por aparecer con sus rayos y truenos y la lluvia entra en escena. El dueño de El Dorado es muy claro al respecto. «Yo aconsejo tener un plan B por si la climatología no acompaña».