Lehendakaritza guarda como materia absolutamente reservada las dos preguntas incluidas en el proyecto de Ley de Consultas que, muy probablemente, hará públicas entre el miércoles y el jueves de la próxima semana. El texto de las cuestiones ha quedado ya definitivamente cerrado, según ha confirmado este periódico, pero las versiones que circulan en relación al mismo entran en abierta contradicción.
Mientras, tal y como adelantó ayer EL CORREO, altos dirigentes del PNV aseguran que las preguntas incluirán un rechazo implícito a ETA, lo que, en la práctica, impediría que EHAK prestara el apoyo decisivo para que el Parlamento aprobara el proyecto en el pleno previsto para el próximo 27 de junio, el segundo socio del tripartito lo niega. El presidente de Eusko Alkartasuna, Unai Ziarreta, aseguró ayer a este respecto que la iniciativa «se va a plantear en unos términos que posibiliten» su aprobación y el apoyo de grupos de la oposición, incluido el Partido Comunista de las Tierras Vascas.
En línea con lo que ya manifestó el lehendakari Ibarretxe durante su intervención en el pleno de Política General del pasado mes de septiembre, el líder de EA insistió en que una de las preguntas versará sobre «el principio ético de rechazo a la violencia y salida dialogada siempre que ETA muestre bien a las claras su voluntad de dejar las armas, tal y como establece la resolución del Congreso» aprobada el 18 de mayo de 2005.
Según Ziarreta, dicha «solución dialogada» debe establecerse «partiendo siempre, eso es indubitado e indubitable, del rechazo explícito y una petición a ETA de que deje las armas». Sin embargo, el presidente de Eusko Alkartasuna no fue más allá y no precisó con qué grado de contundencia ha quedado plasmada esta idea en la literalidad de la cuestión que el lehendakari quiere someter a la aprobación de la sociedad vasca.
En concreto, la resolución del Congreso no sólo establece las condiciones para iniciar un diálogo con ETA, sino que, entre sus siete puntos, también incluye un «rechazo firme a la violencia terrorista» y un apoyo expreso a «la acción policial».
La mayor o menor concreción y rotundidad del rechazo a ETA formulado en la pregunta puede resultar determinante para fijar la posición de EHAK, que tiene la 'llave' para decidir la votación del Parlamento el próximo día 27 de junio. No en vano, la maniobra ideada por el tripartito en el sentido de plantear esta iniciativa en forma de proyecto de Ley de Consultas no servirá para vencer las resistencias de socialistas y populares, que se remiten a la Constitución y el Estatuto de Gernika para insistir en que esta consulta no encaja en el actual marco político-jurídico.
Las palabras del dirigente de EA generan dudas sobre la contundencia del rechazo a ETA. Ziarreta dijo no tener «ninguna duda de que esa propuesta va a superar el trámite del Parlamento vasco, para eso se plantea, y para eso se va a plantear en unos términos que posibiliten eso y que busquen evidentemente acuerdos más amplios que los del tripartito».
Conversaciones de Loyola
El presidente de Eusko Alkartasuna, que también podría estar preparando el terreno a la previsible reacción del tripartito frente a un posible rechazo al proyecto de consulta, aseguró que las tres formaciones del Gobierno vasco confían en obtener el respaldo de EHAK. Y, a continuación, dijo considerar también factible desde un punto de vista «racional» que los socialistas voten a favor de un texto basado en la resolución del Congreso de 2005 y el texto «que estaba dispuesto a firmar en las conversaciones de Loyola».
Esta última tesis, sobre la que intentó sostener el lehendakari la propuesta de acuerdo que trasladó sin éxito el pasado martes a Rodríguez Zapatero en La Moncloa, estaría detrás de la segunda de las preguntas, basada, según Ziarreta, «en el principio democrático de que todas las posiciones políticas puedan ser defendidas en igualdad de condiciones».