La construcción de la clínica del Igualatorio arrancará a finales del año en Zorrozaurre

El complejo, que costará 85 millones de euros y estará acabado en 2011, contará con todas las especialidades y dispondrá de 170 habitaciones individuales

SOLANGE VÁZQUEZ |BILBAO

El Igualatorio Médico Quirúrgico ha anunciado hoy la futura construcción "del mayor y más moderno centro médico privado de Euskadi " en la explanada de Zorrozaurre, donde en la actualidad se celebrar los conciertos de la Semana Grande bilbaína. La construcción del edificio, de más de 30.000 metros cuadrados, comenzará a principios del próximo año. La nueva infraestructura del IMQ se construirá dentro de la primera fase de la regeneración total de Zorrozaurre y cuenta con una inversión neta de 85 millones de euros.

Los arquitectos Carlos Ferrater y Alfonso Casares han sido los responsables de diseñar el futuro hospital del IMQ, que se ubicará en una parcela de 9.000 metros cuadrados en la zona de la Botica Vieja, frente a la parte sur de la península de Zorrozaurre. "Un lugar idóneo", según ha destacado el presidente del Igualatorio Pedro Ensunza.

"El camino a la materialización del proyecto ha sido largo y complejo y no carente de dudas, dificultades e incertidumbres", ha asegurado a lo que ha añadido que la nueva clínica del IMQ se va a constituir como "el nuevo referente de la asistencia sanitaria privada y de la calidad asistencial para el área de Vizcaya ", además de formar parte "del nuevo y ambicioso proyecto de regeneración empresarial y urbanística" para la península de Zorrozaurre.

"De última generación"

El consejero-director general de IMQ, José Andrés Gorricho, ha explicado que el edificio contará con una superficie total "de más de 30.000 metros cuadrados", con el equipamiento sanitario "de última generación" y las ultimas novedades tecnológicas y de asistencia. En concreto, el nuevo edificio dispondrá de 158 habitaciones individuales todas ellas, equipadas con los últimos avances tecnológicos, 12 plazas en Unidades de Cuidados Intensivos, un área quirúrgica-área obstétrica con 9 quirófanos inteligentes y polivalentes y tres salas de parto, además de unidades especiales como endoscopia, litotricia, intervencionismo vascular o un área de urgencias con zonas diferenciadas para pacientes adultos y pediatría dotada de 16 boxes. Asimismo, también acogerá un área de oncología con un hospital de día y las tecnologías más avanzadas en medicina nuclear y radioterapias. El edifico también contará con un parking subterráneo con 340 plazas.

El hospital tiene nueve plantas, dos subterráneas que acogen un parking con 340 plazas y seis en superficie. Estas se dividen en dos mediante una calle de acceso a la clínica entre la unidad de hospitalización situada en la cara sur y de seis pisos, y el cuerpo rectangular más bajo dedicado al hospital de día con consultas externas con tres alturas. No obstante los arquitectos han conseguido "una imagen de unidad" al interconectar las dos zonas con una pérgola.

Fachada "cinética"

El diseño de este proyecto ha nacido de los equipos de trabajo de los arquitectos Carlos Ferrater y Alfonso Casares quienes fueron los ganadores de concurso interno realizado por el propio Igualatorio para la adjudicación del proyecto. Ferrater ha explicado que el objetivo era crear un edificio "no sólo funcional, sino para las personas; un edifico amable y urbano que ayudara a construir ciudad y que fuera parte del paisaje de Bilbao", además de que el edifico que tuviera "una personalidad propia, con un valor icónico y emblemático como merece la institución y la ciudad".

La pieza más singular de este proyecto es la fachada "poligonal y modulada" que cubrirá la parte más cercana al puente Euskalduna de Bilbao , dedicada a la unidad de hospitalización, y que según Ferrater "es el elemento en el que se sustenta la imagen de la futura clínica". La fachada se basa en "una idea de abstracción" en la que "nunca hay dos puntos en la misma vertical porque la idea de esta fachada es que sea muy cinética, cuando tu te muevas ella se mueve, que de cada lado sea siempre diferente", ha explicado. Además, gracias al "material incoloro" la pieza reflejará la luz "con pequeñas diferencias", lo cual crea "una serie de texturas de luz de color a través de un único material incoloro que refleja la luz el paisaje y el cielo de Bilbao ", consiguiendo un efecto muy parecido al del Museo Guggenheim.

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