
La LOE establece que sean sometidos a ese proceso de control los escolares de cuarto de Primaria -niños de 10 años- y de segundo de la ESO -13 años-. El primero de estos exámenes se desarrollará el próximo curso académico, que comenzará en septiembre. No obstante, Educación ha decidido poner en marcha una experiencia piloto en cuarenta colegios vascos este mismo mes antes de enfrentar a todos los alumnos de esas etapas a la prueba oficial para medir sus conocimientos en las diferentes materias y en el dominio de los idiomas.
El Instituto Vasco de Evaluación e Investigación (IVEI) es el organismo que se encarga en Euskadi de llevar a cabo los diagnósticos del sistema educativo. Ha realizado, entre otros, los destinados a conocer los niveles de euskera de los estudiantes en los diferentes modelos lingüísticos. El organismo oficial optó por externalizar la gestión de esta prueba y convocó un concurso público al que se presentaron dos empresas -una de ámbito estatal y otra del País Vasco-, junto con la cooperativa de ikastolas vizcaínas. El Gobierno vasco decidió adjudicar el trabajo a esta última.
Los responsables del IVEI han preparado las preguntas para medir las destrezas de los escolares. Los técnicos de la cooperativa de ikastolas se encargan de hacer los exámenes a los alumnos, de corregirlos y de elaborar el informe con los resultados. «No tenemos acceso ni a las identidades de los escolares ni a los nombres de los colegios», aclararon ayer portavoces de esa entidad, integrada en Partaide, agrupación a la que se encargó la elaboración del currículum vasco en la etapa de Anjeles Iztueta al frente de la consejería.
El Instituto Vasco de Evaluación ha recibido algunas consultas de agentes educativos, preocupados por que el programa se encargue a la federación de ikastolas, cuando los alumnos de sus propios centros se presentan también a los exámenes. Consideran que podrían jugar con ventaja al conocer de primera mano la orientación que se da a esta prueba. Los centros de Partaide lideran habitualmente los rankings en los tests que se hacen en la enseñanza vasca.
Experiencia
Las ikastolas no creen que sea sospechoso adjudicar este encargo a su colectivo. Defienden que su candidatura era «muy fuerte» y que se ha actuado de forma «justa» al asignarles el trabajo. La cooperativa dispone de un grupo de profesionales dedicados en exclusiva a llevar a cabo estos programas de evaluación en la enseñanza vasca y cuenta con «el respaldo» de su federación. «Tenemos recursos, profesionales formados y mucha experiencia. Disponemos ya de un procedimiento muy perfeccionado», argumentaron desde BIE. Han efectuado numerosos exámenes en sus ikastolas para conocer el nivel académico de los alumnos y, desde hace más de diez años, trabajan para el Gobierno vasco en ese tipo de programas. Han gestionado las últimas pruebas PISA y 'Timss' -examen internacional de conocimientos matemáticos en ESO-, según recordaron ayer los responsables de la organización.
Estas evaluaciones a alumnos que marca la LOE son de gran trascendencia para los colegios. Pondrán en evidencia el nivel que alcanzan sus escolares en las diferentes áreas de conocimiento y en el dominio de las lenguas. Los resultados no serán públicos y tendrán como objetivo aplicar medidas para mejorar la enseñanza. Sin embargo, la realidad puede ser muy diferente. «Hay una gran preocupación en los centros de enseñanza por el uso que se puede dar a esas 'notas'», reconocen desde la Asociación Vasca de directores de Secundaria. Esas fuentes explican que en unas recientes jornadas, organizadas por la federación de ikastolas, un responsable educativo inglés explicó que en su país las puntuaciones de estos exámenes también son confidenciales, pero acaban «en las primeras páginas de los periódicos y en forma de clasificación». «Al final es una cuestión económica. Los resultados, que se conocerán, repercutirán en la captación de alumnos para los colegios», añadieron.






