Los responsables del consejo alertan de que las salidas de los alumnos en los descansos causan «incertidumbre» en las direcciones de los colegios y entre los docentes. Durante esos espacios de tiempo, institutos y colegios son responsables del menor; pero muchos adolescentes salen de las instalaciones para comprarse un bocadillo o golosinas, dar un paseo con sus amigos o irse a casa si viven cerca. Muchos padres desconocen, incluso, estas escapadas de sus hijos. Si algo les ocurriera en ese momento, sería responsabilidad del centro; pero, a la vez, no hay normas ni estatales ni del Gobierno vasco que establezcan que los chavales no pueden cruzar las puertas del recinto educativo en los descansos.
El consejo ha recogido esta petición de regular las salidas de los estudiantes de Secundaria en horario escolar de asociaciones de padres, sindicatos, direcciones de los centros y agrupaciones de profesores representados en este órgano asesor de la enseñanza. «Los profesores no pueden ponerse en las puertas de los centros para impedir que salgan los alumnos del recinto», comentaron miembros del consejo. En los últimos cursos, algunos colegios han solucionado el conflicto exigiendo a los alumnos que traigan permisos escritos de sus padres, en los que indican que pueden irse en el recreo y en los descansos de la comida. «Pero la solución es que existan unas normas a las que acogerse», recalcaron.
Tutores
El Departamento de Educación quiere que el nuevo decreto de derechos y deberes entre en vigor el próximo curso, aunque antes deberá modificarse la Ley de la Escuela Pública Vasca. La principal novedad que introduce esta normativa es que traslada la capacidad de sancionar del consejo escolar del centro -formado por representantes de padres, alumnos y profesores- al director. Esta nueva situación permitirá que los castigos sean inmediatos y no pasen meses entre la comisión de la falta y la imposición de la sanción, como ocurría hasta ahora.
El consejo reclama también que se otorgue esa capacidad sancionadora a los tutores, además de al director del colegio. El dictamen del órgano asesor de la enseñanza pide que, en los casos de incidentes más graves, se informe también al consejo escolar del colegio.
En el documento que han trasladado ya al Departamento de Educación para que lo tenga en consideración antes de su aprobación, los expertos subrayan que la normativa va dirigida muy especialmente a alumnos y familias por lo que habría que hacer un «esfuerzo» para divulgar el decreto a través de campañas informativas, folletos o trípticos.
Este nuevo catálogo de infracciones y castigos establece tres tipos de conductas, 'inadecuadas', 'contrarias a la convivencia en el centro', y aquellas que 'perjudican gravemente a la convivencia en el centro'. Prevé castigos que van desde la expulsión temporal al cambio de centro educativo o la suspensión de derechos como al servicio de comedor, transporte o actividades extraescolares. Recoge nuevas infracciones como las cometidas con las nuevas tecnologías. El decreto plantea, por ejemplo, la posibilidad de expulsar a un alumno que realice grabaciones con móviles que no respete el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen de compañeros y profesores.
Consejos escolares de toda España participan esta semana en el Palacio Euskalduna de Bilbao en unas jornadas sobre el sistema de aprendizaje de competencias y habilidades que plantea la LOE. El presidente del Consejo Escolar de Euskadi, Konrado Mugertza, manifestó la necesidad de incidir en la formación de los profesores, la autonomía de los centros y aumentar la implicación de las familias para poder hacer frente a esta reforma. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, destacó en el acto de apertura la «importancia» del sistema educativo para el crecimiento económico de Euskadi y para conseguir que «la cultura vasca y el euskera tengan su lugar en el mundo».






